Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Bolitas de patata rellenas de atún y huevo


 

Un bocado casero y delicioso que combina la suavidad de la patata con un sabroso relleno de atún y huevo. Doradas por fuera y cremosas por dentro, estas bolitas son un aperitivo irresistible, perfecto para compartir en reuniones, como entrante o para disfrutar de una cena diferente llena de sabor.


Ingredientes:


- 400 gr de patata
- 50 gr de atún en conserva en aceite
- 3 huevos
- 100 gr de pan rallado
- salsa de tomate
- 2 ramitas de perejil
- aceite de oliva
- sal
- pimienta




Preparación




Lavamos las patatas y las cocemos en agua salada. Durante unos 35 minutos. Pasado este tiempo, las escúrrimoss y las pélamos. Lavamos y picamos el perejil.


Cocemos 2 huevos durante 8 minutos, en un cazo con agua salada.  Pasado este tiempo, los refréscamos, los pélamos y los pícamos finos.


Escurrimos el atún y lo mézclamos con el huevo duro, el perejil picadito, 2 cucharadas de salsa de tomate y pimienta.


Aplastamos bien las patatas con un tenedor y formamos bolitas.Les hacemos un agujero en el centro,  lo rellénamos con la mezcla de atún y lo cérramos.


Pasamos las bolitas por huevo batido  y luego por pan rallado. Las dóramos en abundante aceite, hasta que esten doraditas por todos lados, las sacamos con una espumadera y las escúrrimos sobre papel absorbente de cocina.

Las servimos con más salsa de tomate por encima.


Muslos de pollo a la pimienta



Un plato casero y elegante donde los muslos de pollo se cocinan hasta quedar tiernos y jugosos, acompañados de una cremosa salsa a la pimienta que aporta un toque intenso y aromático. Se sirve con un suave puré de patatas y tomates cherry asados, que añaden frescura y un ligero contrapunto dulce, logrando una combinación equilibrada y deliciosa.




Ingredientes:


- 8 jamoncitos de pollo
- 2 cucharadas de pimienta en grano
- 20 ml de brandy
- 400 ml de caldo de pollo
- 400 ml de nata líquida
- 12 tomates cherrys
- 4 patatas
- 100 ml de leche
- 25 gr de mantequilla
- romero
- aceite
- sal




Preparacion




Machacamos los granos de pimienta en un mortero. Quemamos los restos de plumas de los muslitos y los condiméntamos con sal y la pimienta. Calentamos una sartén con aceite y añadimos la carne.


Precalentamos el horno a 180º C


Doramos los muslitos y añadimos una nuez de mantequilla, 1 ramita de romero lavada y 1 cucharada de pimienta. Agregamos el brandy y flambeamos. Vertemos el caldo, la nata, sal y llevamos a ebullición. Pasamos a una fuente la carne con la salsa y horneamos durante 45 minutos.


Colocamos las patatas en una cazuela con agua con sal y las cocemos hasta que estén tiernas. A continuación, las pélamos y las pásamos por el pasapurés. Mezclamos el puré con mantequilla y leche caliente. Ponemos el puré en una manga con boquilla rizada.


Lavamos los tomates cherrys bajo el agua del grifo, los sécamos y los saltéamos en una sartén con unas gotas de aceite. Condimentamos con sal y pimienta negra.


Servimos los muslitos de pollo, con su salsa, los tomates cherrys salteados y unos rosetones de puré de patatas.




Osobuco a la milanesa

 


Un clásico de la cocina italiana que destaca por la melosidad y el sabor de la carne cocinada lentamente. El osobuco a la milanesa se prepara con jarretes de ternera guisados en una rica salsa de verduras, vino y caldo, hasta conseguir una textura tierna que se deshace en la boca.




Ingredientes:


- 4 trozos de osobuco de unos 3 cm de grosor con hueso 
- 2 tomates 
- 1 cebolla 
- 2  ajos 
- 2 zanahorias 
- 1 rama de apio 
- 2 hojas de laurel 
- 1 rama de tomillo 
- 1 rama de romero 
- la ralladura de 1/2 limón 
- 40 gr de harina 
- 75 ml de vino blanco seco 
- 400 ml de caldo de carne 
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
-  sal  
- pimienta 




Preparación



Comenzamos sellando la carne. Para ello sazonamos las rodajas de osobuco con sal y pimienta. Las pásamos por harina y sacudimos el exceso. Doramos las rodajas de carne por ambos lados a fuego medio-alto, hasta que se sellen bien. Una vez doradas, las retíramos y las resérvamos.


Pelarmos y picamos la cebolla y los dientes de ajo. Retiramos las puntas a las zanahorias y las cortamos en rodajas. Desechamos los hilos del apio y lo cortamos en daditos.


En la misma cazuela donde hemos sellado la carne, echamos un poquito más de aceite. Añadimos la cebolla, el apio y el ajo picados y las rodajas de zanahoria y rehogamos 5 minutos. 


Incorporarmos a carne dorada, el laurel, el romero y el tomillo, salpimentamos. Vertemos el vino blanco y subimos el fuego 3 minutos para evaporar el alcohol. 


Pelamos y picar los tomates, los agregamos a la cazuela con el caldo y llevamos a ebullición.  Cocemos unas dos horas a fuego bajo, echando un poco más de caldo si fuese necesario. 


Añadimos la ralladura de limón cuando falten 5 minutos para finalizar la cocción. 


Repartimos la carne en los platos, acompañamos con las verduras y salseamos el conjunto.


Servimos enseguida.



Guiso de conejo a la cerveza alemana



Un plato tradicional con un toque singular, el conejo se cocina lentamente en una aromática salsa de cerveza alemana, logrando una carne tierna y jugosa llena de matices. El sabor profundo de la cerveza, combinado con verduras, hierbas y especias, da lugar a un guiso reconfortante, perfecto para disfrutar de la cocina casera con un aire centroeuropeo.




Ingredientes:


- 1  conejo troceado
- 3  patatas
- 3  zanahorias
- 1  cebolla
- 200 gr de champiñones
- 1 cebolleta
- 1 vaso de cerveza
- caldo de pollo
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
- tomillo
- salvia



Preparación



Lavamos, secamos y picamos la cebolleta. Pelamos las zanahorias y las patatas y las córtamos en trozos.


Salpimentamos los trozos de conejo, los dóramos por todos sus lados en una cazuela con aceite,  una vez dorados, sacamos y reservamos.


Sofreimos la cebolleta unos minutos a fuego lento en el mismo aceite. Incorporamos las zanahorias y las patatas, salpimentamos y rehogamos durante 5 minutos más.


Echamos la salvia, el tomillo y los trozos de conejo.


Incorporamos la cerveza y esperamos a que reduzca un poco, para añadir el caldo y dejamos que se cocine durante una hora a fuego suave.


Si vemoss que se queda muy seco durante la cocción, añadimos un poco de agua.


Pasado ese tiempo, retiramos del fuego y lo servimos enseguida.





Carpaccio de tomate sobre crema de anacardo


Un entrante fresco, elegante y lleno de matices donde la delicadeza del tomate en finas láminas se combina con la suavidad y cremosidad de una crema de anacardos. Una receta ligera y sorprendente, en la que el dulzor natural del tomate y el sutil toque de los frutos secos crean una armonía de sabores perfecta para abrir cualquier menú.



Ingredientes:


- 4 tomates mediano
- 6 filetes de anchoa en aceite
- 4 guindillas en vinagre
- 40 gr de lechuga
- 30 gr de queso parmesano en lascas o láminas
- 125 ml aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de vinagre de Módena
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- sal
- perejil


Para la crema de anacardo


- 260 gr de anacardos
- 150 ml de agua
- 1 limón
- 2 cucharadas de vinagre de manzana
- sal





Preparación




La noche anterior, ponemos los anacardos en un bol cubiertos con agua para ablandarlos y conseguir una crema más suave.


Cortamos el limón por la mitad y lo exprímimos para obtener el zumo.


Escurrimos los anacardos y los ponemos en la picadora. Añadimos el zumo de limón, el vinagre de manzana, una pizca de sal y agua. Trituramos bien hasta conseguir una pasta homogénea y cremosa. Reservamos.


Cortamos las anchoas finamente y las colócamos en un bol.


Después de retirar sus semillas, cortamos las guindillas en trozos pequeños. Las añádimos al bol. Agregamos el perejil.


Sazonamos con un poco de sal. Incorporamos la mostaza Dijon, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra. Batimos enérgicamente con una varilla o tenedor hasta emulsionar y obtener una salsa ligada.


Lavamos bien los tomates y los sécamos. Retiramos los tallos. Usamos un cuchillo bien afilado para cortar lonchas finas y uniformes.


Colocamos una capa generosa de crema de anacardo en la base de cada plato.

La exténdemos con el dorso de una cuchara para cubrir uniformemente. Distribuimos las lonchas de tomate por el contorno del plato. Colocamos en el centro las hojas de lechuga limpias y bien escurridas.


Añadimos las lascas de queso parmesano por encima de la lechuga y el tomate.


Rocíamos con la vinagreta de anchoa y guindilla de forma uniforme.


Decoramos con unas hojas de perejil fresco.