Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Huevos al horno con tomate y queso feta



Esta receta de huevos al horno con tomates asados y especias es fantástica para disfrutar de un almuerzo diferente, rápido y con muchísimo sabor. Conseguimos que los tomates se caramelicen ligeramente en el horno y se fusionen con el aroma del comino y el cilantro recién molidos, logrando un fondo perfecto para cocinar los huevos en su punto exacto. 



Ingredientes:


- 400 gr de tomates cherrys cortados a la mitad si son grandes
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de pimentón ahumado
- Sal kosher 
- 3/4 cucharadita de semillas de cilantro
- 3/4 cucharadita de semillas de comino
- 170 gr de tofu firme bien desmenuzado
- 8 huevos grandes
- 1/3 taza de hojas de albahaca, picadas gruesas
- 1 cucharada de jugo de limón fresco
- 140 gr de mezcla de hojas verdes
- 4 rebanadas de pan tostadas
- pimienta al gusto





Preparación



Precalentamos el horno a 230°C con calor arriba y abajo.


 En una bandeja de hornear que tenga borde para que no se escapen los jugos, mezclamos los tomates uva con 1 cucharada de aceite de oliva, el pimentón ahumado, media cucharadita de sal y un toque de pimienta negra. Asamos los tomates durante unos 8 minutos, hasta que veamos que empiezan a ablandarse y a liberar sus jugos.


Mientras los tomates están en el horno, colocamos las semillas de cilantro y comino en un mortero y las majamos hasta que queden molidas de forma gruesa, desprendiendo todo su aroma.


Cuando los tomates estén listos, sacamos la bandeja con cuidado y distribuimos el tofu firme desmenuzado por encima. Con el reverso de una cuchara, formamos 8 huecos repartidos por la bandeja y espolvoreamos por toda la superficie las semillas de comino y cilantro que acabamos de moler. Volvemos a meter al horno durante 2 o 3 minutos para que el tofu tome calor y absorba los sabores. A continuación, cascamos un huevo en cada uno de los huecos que habíamos preparado y horneamos entre 3 y 5 minutos más, controlando que las claras queden apenas cuajadas y las yemas permanezcan jugosas. Al sacar la bandeja, espolvoreamos la albahaca fresca picada gruesa.


Mientras se terminan de hacer los huevos, preparamos el acompañamiento en un recipiente amplio. Batimos el jugo de limón fresco con la cucharada restante de aceite de oliva, añadimos la mezcla de hojas verdes, un cuarto de cucharadita de sal y pimienta al gusto, y removemos bien para que toda la verdura quede aliñada de forma uniforme.


Servimos los huevos al horno inmediatamente bien calientes, acompañándolos en el plato con la ensalada fresca de hojas verdes y las rebanadas de pan de campo recién tostadas.



Ensaladilla rusa de garbanzos


Damos un giro completo a las legumbres tradicionales con esta ensaladilla de garbanzos, una propuesta fresca, nutritiva y llena de color para disfrutar en los días más calurosos. Logramos una textura rústica inigualable que combina de maravilla con el toque crujiente de las hortalizas y la suavidad de una buena mayonesa casera. La dejamos lista en pocos minutos en la nevera para obtener un plato reconfortante, comodísimo y perfecto para llevar a cualquier parte.





Ingredientes:


- 400 gr de garbanzos cocidos
- 1 cebolla morada pequeña
- medio pimiento rojo
- medio pimiento verde
- 50 gr de aceitunas verdes
- 5 huevos 
- 1 lata grande de atún en aceite de oliva
- 1 cucharada de zumo de limón
- 4 rebanadas de pan de cereales
- Sal



Preparación



Comenzamos preparando los ingredientes principales. Colocamos los garbanzos cocidos en un colador grande, los aclaramos muy bien bajo el chorro de agua fría del grifo para eliminar todo el líquido de la conserva y los dejamos escurrir por completo.


A continuación, nos encargamos de las verduras. Pelamos la cebolla y la picamos en trozos muy pequeños. Lavamos bien los pimientos rojo y verde, retiramos los filamentos blancos y las semillas del interior, y los cortamos finamente en daditos del mismo tamaño. Picamos también las aceitunas verdes de forma menuda.


Para cocer los huevos, los colocamos en un cazo pequeño con agua fría y una pizca de sal, llevándolos a ebullición. Los cocinamos durante 10 minutos desde que el agua empiece a hervir a borbotones. Pasado ese tiempo, los retiramos del fuego y los sumergimos inmediatamente en un recipiente con agua muy fría y hielos para detener la cocción de inmediato. Una vez que estén totalmente fríos, los pelamos con cuidado y los picamos en dados pequeños. Al mismo tiempo, abrimos las latas de atún, escurrimos el aceite por completo y lo desmenuzamos con un tenedor.


Para elaborar la mayonesa casera, cascamos el huevo restante en el fondo del vaso de la batidora. Vertemos todo el aceite de oliva, la sal y la cucharadita de vinagre. Introducimos el brazo de la batidora apoyándolo firmemente en el fondo del vaso y comenzamos a batir a velocidad media sin moverlo en absoluto. 


En el momento en que veamos que la salsa empieza a emulsionar en la base, comenzamos a realizar movimientos muy suaves y lentos de arriba abajo, incorporando el resto del aceite hasta lograr una textura espesa, firme y homogénea.


Pasamos al montaje del plato. Ponemos los garbanzos perfectamente escurridos en un cuenco amplio y los aplastamos ligeramente con la ayuda de un tenedor, buscando que se rompan un poco pero sin llegar a hacerlos puré, para que absorban mejor el aliño. 


Agregamos la cebolla, los pimientos, las aceitunas, los huevos cocidos en daditos y el atún desmenuzado. Añadimos la mayonesa casera y una pizca de sal al gusto, removiendo todo con una espátula mediante movimientos envolventes hasta que todos los componentes queden perfectamente integrados y cubiertos.


Tapamos el cuenco herméticamente con film transparente de cocina y lo introducimos en la nevera durante un mínimo de 30 minutos. Este reposo es fundamental para que la ensaladilla adquiera una temperatura muy fresca y los sabores se asienten por completo.


Finalmente, distribuimos la ensaladilla de garbanzos bien fría en los platos de servicio o en cuencos individuales, y la acompañamos con unas tostadas crujientes de pan de cereales.

Pasta integral con pesto de brócoli



Descubrimos una deliciosa pasta integral con pesto de brócoli, una alternativa ligera, nutritiva y llena de color para renovar los menús diarios. Conseguimos una textura perfectamente al dente que se impregna con una salsa sumamente cremosa, saludable y con un sabor sorprendente que va a cautivar a todos.




Ingredientes:


- 320 gr de pasta integral 
- 500 gr de  brócoli mediano 
- 50 gr de piñones 
- 1  ajo
- 50 gr de queso parmesano rallado
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida



Preparación



Comenzamos lavando el brócoli y separándolo en ramilletes pequeños. Aprovechamos también el tallo pelando la capa externa más dura y cortándolo en rodajas.


Ponemos una olla grande con abundante agua y una pizca de sal a calentar. Cuando empiece a hervir, introducimos los trozos de brócoli y los cocinamos durante unos 5 o 6 minutos, justo hasta que estén tiernos pero mantengan un color verde vivo. Los retiramos con una espumadera y los pasamos inmediatamente a un bol con agua muy fría para cortar la cocción; de este modo el pesto conservará un tono vibrante. No tiramos el agua de la olla, ya que la utilizaremos para la pasta.


En esa misma agua hirviendo, cocinamos la pasta integral siguiendo las instrucciones del fabricante para que quede al dente. Antes de escurrirla, reservamos un vaso del agua de la cocción, que nos servirá para aligerar la salsa más adelante.


Mientras la pasta se cocina, preparamos el pesto. En el vaso de la batidora o procesador de alimentos, colocamos los ramilletes de brócoli bien escurridos, los piñones, el diente de ajo sin el germen central para que resulte más suave, el queso parmesano rallado y un toque de pimienta negra.


Comenzamos a triturar mientras vertemos el aceite de oliva virgen extra en forma de hilo para que la salsa emulsione adecuadamente. Si notamos que la textura queda demasiado densa, añadimos unas cucharadas del agua de cocción de la pasta que habíamos reservado hasta lograr una consistencia cremosa y homogénea. Probamos y rectificamos de sal si fuera necesario.


Una vez escurrida la pasta, la devolvemos a la olla caliente. Incorporamos el pesto de brócoli y mezclamos todo muy bien a fuego mínimo durante 1 minuto para que los sabores se integren por completo.


Servimos inmediatamente en los platos, decorando con unos pocos piñones enteros por encima y un extra de queso parmesano si nos apetece.

Merluza con gambas


Traemos una deliciosa receta de merluza con gambas en freidora de aire, una propuesta marinera, rápida y saludable para vuestros menús diarios. Conseguimos un pescado jugoso y lleno de sabor gracias al toque del vino blanco y los ajos, logrando un plato digno de celebración con el mínimo esfuerzo. Esperamos que disfrutéis de este bocado tan tierno en vuestro próximo almuerzo o cena.






Ingredientes:


- Media merluza cortada en lomos o en filetes y sin espinas
- 200 gr de gambas peladas
- Dos ajos
- Un puerro
- Perejil picado
- 50 ml de vino blanco
- Media cucharadita de pimentón dulce
- Sal
- Pimienta rosa en grano
- Aceite de oliva





Preparación





Descongelamos las gambas peladas pasándolas por agua fría en un escurridor y las secamos bien. Salpimentamos los lomos de merluza por ambas caras y los reservamos.


Pelamos y laminamos los dientes de ajo en láminas finas. Limpiamos el puerro, retiramos las capas externas y cortamos la parte blanca en tiras finas.


Precalentamos la freidora de aire durante cuatro minutos a 180º C


En un molde de silicona o recipiente apto para el aparato, vertemos una cucharadita de aceite de oliva, los ajos laminados, el puerro, la pimienta rosa, el pimentón dulce y el vino blanco, mezclando todos los componentes. Acomodamos los lomos de merluza impregnándolos bien con este aliño e incorporamos las gambas repartidas por el molde.


Introducimos el recipiente en la cesta y programamos a 180º C durante diez minutos. Si los lomos son muy gruesos, prolongamos la cocción dos minutos más. Les damos la vuelta a mitad del tiempo para que se cocinen de forma homogénea por ambos lados.


Retiramos el pescado con cuidado de no romperlo, espolvoreamos el perejil fresco picado por encima y servimos inmediatamente de forma vistosa, idealmente sobre una base de puré de patata.



Patatas asadas con espinacas y alcachofas



 
Conseguimos una piel crujiente y un interior asado que se funde con un relleno cremoso de tres quesos y verduras que os va a cautivar. Las preparamos de forma sencilla en el horno para lograr un resultado reconfortante y perfecto para compartir en familia. Esperamos que disfrutéis de esta combinación irresistible en vuestra próxima comida.



Ingredientes:


- 6 patatas grandes lavadas y limpias
- 15 ml de aceite vegetal
- Sal kosher
- Pimienta negra recién molida
- 115 gr de queso crema, ablandado
- 60 ml de crema agria
- 150 gr de queso mozzarella rallado
- 30 gr de queso parmesano
- 240 ml de corazones de alcachofa enlatados, escurridos y picados
- 180 gr de espinacas bebé picadas
- 1 ajo picado



Preparación



Precalentamos el horno a 175º C con calor arriba y abajo. Secamos muy bien las patatas después de lavarlas, ya que la humedad impide que la piel quede crujiente.


Pinchamos cada patata unas 5 o 6 veces por todos sus lados con un tenedor para permitir que salga el vapor durante la cocción. Las frotamos con el aceite vegetal de manera uniforme y las espolvoreamos generosamente con sal kosher y pimienta negra. Colocamos las patatas directamente sobre la rejilla del horno, poniendo una bandeja debajo para recoger cualquier jugo, y las horneamos entre 1 hora y 1 hora y 15 minutos, hasta que al clavar un cuchillo este entre sin resistencia.


Mientras las patatas están en el horno, preparamos el relleno. En un recipiente grande, mezclamos el queso crema ablandado y la crema agria hasta obtener una base suave. Añadimos el queso mozzarella rallado, el queso parmesano, los corazones de alcachofa bien escurridos y picados, las espinacas bebé picadas y el diente de ajo finamente picado. Removemos todo con una espátula hasta que todos los ingredientes queden distribuidos de forma homogénea. Probamos la mezcla y ajustamos de sal y pimienta al gusto.


Cuando las patatas estén tiernas, las sacamos del horno con cuidado de no quemarnos. Hacemos un corte longitudinal profundo de extremo a extremo en la parte superior de cada una. Presionamos suavemente los extremos opuestos hacia el centro para que la patata se abra y el interior se desmorone un poco, creando espacio para el relleno.


Repartimos la mezcla de espinacas y alcachofas en porciones generosas dentro de cada abertura, presionando un poco para que se introduzca bien en el corazón de la patata.


Volvemos a introducir las patatas rellenas en el horno y las cocinamos durante otros 10 o 15 minutos, hasta que el queso esté completamente derretido, burbujeante y ligeramente dorado en la superficie. 


Servimos inmediatamente.