Los huevos revueltos con trucha ahumada y cremé fraîche son una receta elegante, cremosa y llena de sabor. La suavidad de los huevos se combina a la perfección con el toque ahumado de la trucha y la untuosidad de la cremé fraîche, dando como resultado un plato sencillo.
Ingredientes:
- Sal kosher
- 1 cucharada de aceite de oliva o mantequilla sin sal
- 1/4 taza de cremé fraîche, más extra para servir
- 1/2 taza de trucha ahumada desmenuzada
- 1/2 cebolla roja pequeña, finamente rebanada
Preparación
En un bol amplio, cascamos los huevos y los batimos junto con una cucharada de agua, la sal y la pimienta hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa. Este paso nos ayudará a conseguir unos huevos revueltos más tiernos y esponjosos.
Calentamos el aceite de oliva o la mantequilla en una sartén antiadherente de unos 25 cm de diámetro a fuego medio. Cuando la grasa esté caliente, vertemos la mezcla de huevos y comenzamos a remover suavemente con una espátula de goma o de silicona, realizando movimientos lentos y continuos desde los bordes hacia el centro.
Cocinamos durante 2 o 3 minutos, según el punto de cocción que prefiramos, procurando retirar la sartén del fuego antes de que los huevos estén completamente cuajados para mantener una textura cremosa.
Añadimos la cremé fraîche y mezclamos con cuidado hasta que se funda con el calor residual de los huevos, aportándoles una textura aún más suave y cremosa.
A continuación, incorporamos la trucha ahumada desmenuzada y la cebolla roja cortada en finas láminas. Removemos delicadamente para distribuir todos los ingredientes sin deshacer demasiado la trucha.
Repartimos los huevos revueltos en los platos y añadimos, si lo deseamos, una cucharada adicional de cremé fraîche por encima.
Servimos inmediatamente, cuando los huevos conservan toda su cremosidad, acompañados de pan tostado o una ensalada fresca.

.jpeg)

.jpeg)
.jpeg)