Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Sopa de fideos con albóndigas

 


Una sopa completa y reconfortante, con verduras, fideos y pequeñas albóndigas de ternera. El caldo queda sabroso y las albóndigas aportan un toque casero que convierte esta sopa en un plato único y muy apetecible.




Ingredientes:


- 100 gr de fideos gruesos
- 1 cebolleta
- 2 zanahorias
- 1 patata
- 250 gr de carne de ternera picada
- 2 dientes de ajo
- 1 huevo
- 2 cucharadas de pan rallado
- Harina
- 1,5 litros de caldo de pollo y jamón
-1 cucharada de pimentón
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- Perejil fresco



Preparación




Calentamos 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela grande.


Pelamos y picamos la cebolleta. Pelamos las zanahorias y las cortamos en medias lunas finas. Añadimos ambas verduras a la cazuela, sazonamos y las rehogamos a fuego medio durante 8-10 minutos.


Pelamos la patata, la cortamos en dados y la incorporamos. Añadimos el pimentón y vertemos el caldo. Dejamos cocer a fuego suave durante unos 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas.


Mientras se prepara la sopa, ponemos la carne picada en un bol y añadimos el huevo. Pelamos los ajos, los picamos muy finos y los incorporamos junto con el pan rallado, una cucharadita de perejil picado, sal y pimienta.


Mezclamos bien y formamos pequeñas albóndigas. Las pasamos ligeramente por harina y las freímos en una sartén con aceite caliente hasta que estén doradas por fuera.


Cuando las verduras estén tiernas, incorporamos los fideos y las albóndigas a la cazuela. Dejamos cocer durante unos 8 minutos, o el tiempo indicado por el fabricante de los fideos.


Repartimos la sopa en platos hondos y espolvoreamos con perejil fresco picado antes de servir.




Calzone de carne con queso y huevo

 

Unos calzones caseros rellenos de carne picada, queso, tomate y huevo, con una masa fina y crujiente por fuera y un relleno jugoso por dentro. Una receta sencilla y muy completa que podemos preparar en casa sin complicaciones.



Ingredientes:


- 400 gr de carne picada
- 200 gr de queso
- 4 huevos
- 1 cebolla
- 1 pimiento verde
-1 vaso de salsa de tomate
- 250 gr de harina
- 15 gr de levadura de panadería
- 150 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- Perejil



Preparación




Para preparar la masa, ponemos la harina en un bol y añadimos la levadura desmenuzada. Incorporamos el agua tibia, el aceite de oliva y una pizca de sal. Amasamos durante 5-6 minutos, hasta obtener una masa suave. Formamos una bola, tapamos el bol y dejamos reposar entre 30 y 60 minutos, hasta que la masa aumente de volumen.


Mientras tanto, picamos la cebolla y el pimiento verde y los pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva.


Ponemos la carne picada en un bol, salpimentamos y añadimos las verduras pochadas. Incorporamos la salsa de tomate y el queso cortado en dados y mezclamos bien.


Dividimos la masa en cuatro porciones y estiramos cada una con el rodillo hasta obtener una masa fina y redonda. Podemos ayudarnos de un plato para darle una forma más uniforme.


Extendemos una pequeña cantidad de salsa de tomate sobre cada masa y repartimos el relleno, dejando un espacio en el centro. Hacemos un hueco y cascamos un huevo en cada uno.


Doblamos la masa sobre el relleno y cerramos bien los bordes para que no se salga durante la cocción.


Colocamos los calzones sobre una bandeja de horno y los cocinamos a 220ºC durante 18-20 minutos, hasta que la masa esté dorada y el huevo cuajado.


Servimos calientes y terminamos con un poco de perejil picado.



Liebre guisada con cebollitas francesas

 

La liebre queda especialmente sabrosa cuando la cocinamos lentamente, dejando que la carne se haga poco a poco con el vino, las cebollitas, el tomate y el laurel. Un guiso tradicional, sencillo y lleno de sabor, perfecto para disfrutar de una carne tierna y bien ligada.




Ingredientes:


- 1 liebre
- 300 gr de cebollitas francesas
- 2 tomates
- 2 zanahorias
- 1 vaso de vino blanco
- 2 hojas de laurel
- Pimienta negra en grano
- Perejil fresco
- Aceite de oliva
- Sal



Preparación



Limpiamos bien la liebre, la troceamos y sazonamos los trozos con sal.


Ponemos un poco de aceite de oliva en una cazuela, preferiblemente de barro, y doramos la liebre durante unos minutos.


Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Cubrimos la carne con agua y agregamos las cebollitas francesas peladas, los tomates enteros y las hojas de laurel.


Dejamos cocinar a fuego suave durante unas dos horas, vigilando que no se quede sin líquido y añadiendo un poco más de agua caliente si fuera necesario.


Comprobamos si la carne está tierna y, si todavía necesita más cocción, continuamos cocinándola hasta que esté en su punto.


Cuando la liebre esté tierna, añadimos unos granos de pimienta negra y las zanahorias peladas y cortadas en rodajas. Dejamos cocinar otros 20 minutos, hasta que las zanahorias estén tiernas.


Retiramos del fuego, espolvoreamos con perejil fresco picado y servimos caliente.




Pasteles de pescado al estilo tailandés con salsa de mango en air fryer


Estos pasteles de pescado al estilo tailandés son una receta llena de aromas y contrastes. La suavidad del pescado blanco se combina con un toque picante, la frescura de la lima y el sabor del cilantro, acompañados de una salsa de mango dulce y refrescante que aporta un toque especial.



Ingredientes:



- 1 mango maduro
- 1 cucharadita de pimentón dulce 
-  unas gotas de tabasco
- 3 cucharadas de cilantro fresco picado o perejil
- Zumo y ralladura de 1 lima
- 500 gr de filetes de pescado blanco anuestra eleccion
- 1 huevo
- 1 cebollino bien picado
- 50 gr de coco rallado
- Sal al gusto



Preparación




Pelamos el mango y lo cortamos en dados pequeños. Lo ponemos en un bol y lo mezclamos con ½ cucharadita de pasta de chile rojo, 1 cucharada de cilantro picado y el zumo y la ralladura de la lima. Reservamos la salsa de mango. 


Picamos los filetes de pescado muy finamente con un cuchillo hasta conseguir una textura similar a una masa. También podemos pedir que nos piquen el pescado en la pescadería. 


Ponemos el pescado picado en un bol y añadimos el huevo, una cucharadita de sal, el resto de la ralladura y el zumo de lima, la pasta de chile rojo restante, el cilantro, el cebollino picado y 2 cucharadas de coco rallado. Mezclamos bien hasta conseguir una masa uniforme. 


Colocamos el coco rallado restante en un plato hondo. Dividimos la mezcla de pescado en 12 porciones y formamos pequeños pasteles redondos. Los pasamos por el coco rallado hasta que queden bien cubiertos.


Precalentamos la air fryer a 180º C. Colocamos seis pasteles de pescado en la cesta y cocinamos durante 7 minutos, hasta que estén dorados y bien hechos por dentro. Repetimos el proceso con los restantes. 


Servimos los pasteles de pescado al estilo tailandés acompañados de la salsa de mango.


Patatas al romero, ajo y limón


Estas patatas al romero, ajo y limón quedan doradas y crujientes por fuera y tiernas por dentro. Las preparamos en la Air Fryer, donde conseguimos un resultado muy sabroso con poco aceite y sin necesidad de encender el horno. Son una guarnición sencilla que combina muy bien con carnes y pescados. 




Ingredientes:


- 1 kilo de patatas
- 2 cucharadas de romero fresco picado
- 3 dientes de ajo
- 3/4 de cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- El zumo de 2 limones
- 3 cucharadas de aceite de oliva




Preparación




Lavamos bien las patatas y las cortamos en gajos de tamaño similar.


Las ponemos en un recipiente amplio y añadimos el romero picado, los dientes de ajo muy picados, la sal, la pimienta, el zumo de limón y el aceite de oliva. Mezclamos bien para que todos los gajos queden impregnados.


Precalentamos la Air Fryer a 200º C durante unos minutos.


Colocamos las patatas en la cesta procurando que queden lo más extendidas posible, sin amontonarlas. Si la cesta no tiene capacidad suficiente, las hacemos en dos tandas.


Cocinamos a 200 ºC durante unos 15 minutos. Abrimos la cesta, removemos las patatas para que se hagan de manera uniforme y continuamos la cocción durante otros 10-15 minutos, hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro.


Si queremos que queden más doradas, podemos dejarlas unos minutos más, vigilando que el ajo no llegue a quemarse.


Servimos inmediatamente.




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