Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Patatas rellenas en freidora de aire



Las patatas rellenas de atún y queso en airfryer son una receta sencilla, completa y muy sabrosa. Con un relleno cremoso de atún, tomate y queso, y una superficie gratinada con bacón crujiente, se convierten en una opción perfecta para una comida o cena rápida que gustará a toda la familia.




Ingredientes:


- 4 patatas medianas
- 250 gr de atún en aceite, escurrido
- 200 gr de queso semicurado rallado
- 100 gr de queso rallado para fundir
- 60 gr de bacón en lonchas
- 140 gr de salsa de tomate casera
- Sal
- Orégano



Preparación



Cocemos las patatas enteras en abundante agua con una pizca de sal hasta que estén tiernas. Las dejamos templar.


Cortamos las patatas por la mitad a lo largo y vaciamos con cuidado el interior, procurando no romper la piel. Reservamos la pulpa en un bol.


Añadimos al bol la pulpa de las patatas, el atún bien escurrido, la mitad del bacón cortado en trocitos, el queso semicurado rallado, la salsa de tomate, una pizca de sal y un poco de orégano. Mezclamos hasta obtener un relleno homogéneo.


Rellenamos las mitades de las patatas con la preparación y las cubrimos con el queso rallado para fundir.


Colocamos por encima el resto del bacón cortado en tiras.


Precalentamos la freidora de aire a 160° C durante 3 minutos.


Introducimos las patatas en la cesta y cocinamos a 160° C durante 5 minutos, o hasta que el queso esté completamente fundido y el bacón haya quedado dorado y crujiente.


Servimos inmediatamente, espolvoreando un poco más de orégano si lo deseamos.



Dorada al horno rellena de setas, cebolla y cherrys


La dorada rellena de setas al vino blanco es una receta elegante, ligera y llena de sabor. El delicado pescado se combina con un jugoso relleno de setas, cebolla y tomates cherry, todo ello horneado con vino blanco para conseguir un plato aromático y perfecto tanto para una comida especial como para el día a día.



Ingredientes:


- 4 doradas de ración
- 200 gr de setas variadas
- 2 cebollas
- 2 ajos
- tomates cherry
- 200 ml de vino blanco
- perejil
- cebollino
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra



Preparación


Lavamos cuidadosamente las setas para eliminar cualquier resto de tierra y las escurrimos muy bien. Si son grandes, las troceamos en porciones de tamaño similar. Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana fina. Pelamos y picamos los dientes de ajo. Lavamos el perejil y el cebollino y los picamos finamente. Por último, lavamos los tomates cherry, los secamos y los cortamos por la mitad.


Calentamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia. Incorporamos la cebolla y la cocinamos a fuego medio durante unos minutos hasta que comience a ablandarse. Añadimos las setas y continuamos salteando hasta que pierdan el agua de vegetación y empiecen a dorarse. Incorporamos el ajo y el perejil picados, salpimentamos al gusto y cocinamos un par de minutos más. Retiramos del fuego y reservamos.


Si las doradas no vienen limpias, retiramos las escamas, las tripas, la cabeza y la espina central, obteniendo cuatro pares de filetes unidos por la cola o completamente separados, según nuestra preferencia. Revisamos cuidadosamente que no quede ninguna espina y salpimentamos los filetes por ambos lados.


Colocamos unos hilos de bridar sobre una fuente apta para horno, dejando que sobresalgan por ambos lados para poder atarlos después con facilidad. Disponemos sobre ellos la mitad de los filetes de dorada con la piel hacia abajo. Repartimos encima el salteado de setas y cebolla y distribuimos los tomates cherry cortados por la mitad. Cubrimos con el resto de los filetes formando una especie de sándwich y atamos cada pieza con los hilos de cocina para mantener el relleno en su sitio durante el horneado.


Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Vertemos el vino blanco sobre la fuente y añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario e introducimos la bandeja en el horno. Horneamos durante 25 minutos, regando el pescado un par de veces con el propio jugo para que quede especialmente jugoso.


Retiramos la fuente del horno y dejamos reposar un par de minutos. Cortamos y retiramos los hilos de bridar con cuidado y, si lo deseamos, retiramos también la piel del pescado. Espolvoreamos cebollino fresco picado por encima y servimos las doradas acompañadas del jugo del asado y de la guarnición de setas y tomates cherry.


Es recomendable llevarlas a la mesa inmediatamente para disfrutarlas bien calientes.

Pizza de Burrata, Tomates Cherry y Pesto

 

La pizza de burrata, tomates cherry y pesto es una propuesta fresca, elegante y llena de sabor. La cremosidad de la burrata, el dulzor de los tomates y el aroma inconfundible del pesto convierten esta receta en una opción perfecta para quienes disfrutan de las pizzas gourmet elaboradas con ingredientes sencillos y de calidad.



Ingredientes:



Para la masa

- 500 gr de harina de fuerza.
- 325 ml de agua templada.
- 10 gr de sal.
- 7 gr de levadura seca de panadería 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra




Para el relleno

- 1 burrata 
- 250 gr de tomates cherry.
- 150 gr de mozzarella rallada.
- 3 cucharadas de salsa pesto.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Unas hojas de albahaca fresca.
- Sal.
- Pimienta negra recién molida.





Preparación




Colocamos la harina en un bol amplio y hacemos un hueco en el centro. Disolvemos la levadura en el agua templada y la vertemos sobre la harina. Añadimos el aceite de oliva y comenzamos a mezclar hasta formar una masa. Incorporamos la sal y seguimos amasando durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y que apenas se pegue a las manos.


Formamos una bola, la colocamos en un recipiente ligeramente engrasado, la cubrimos con un paño limpio o con film transparente y la dejamos reposar en un lugar templado durante aproximadamente una hora o hasta que doble su volumen.


Mientras la masa fermenta, lavamos los tomates cherry y los cortamos por la mitad. Sacamos la burrata del frigorífico unos 15 minutos antes de utilizarla para que alcance la temperatura ambiente y resulte más cremosa. Preparamos también el pesto si es casero o lo dejamos listo si utilizamos uno ya elaborado.


Precalentamos el horno a 250º C, con calor arriba y abajo. Si disponemos de piedra para pizza, la introducimos durante el precalentamiento.


Cuando la masa haya fermentado, la colocamos sobre una superficie ligeramente enharinada y la desgasificamos presionando suavemente con las manos. La estiramos desde el centro hacia los bordes hasta obtener un disco de unos 30 cm de diámetro, procurando dejar el borde ligeramente más grueso.


Colocamos la masa sobre una bandeja de horno. Repartimos la mozzarella rallada de forma uniforme y distribuimos los tomates cherry con la parte cortada hacia arriba. Añadimos pequeñas cucharadas de pesto repartidas por toda la superficie, sin excedernos para que no humedezca demasiado la masa.


Introducimos la pizza en el horno y la horneamos unos 12 minutos, o hasta que los bordes estén bien dorados, la base resulte crujiente y el queso se haya fundido por completo.


Retiramos la pizza del horno y colocamos la burrata en el centro. Podemos dejarla entera o abrirla ligeramente para que su interior cremoso se extienda sobre la pizza con el calor residual.


Añadimos unas hojas de albahaca fresca, un hilo de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra recién molida. 


Servimos inmediatamente para disfrutar de la pizza recién hecha, con la masa crujiente y la burrata en su punto más cremoso.

Gazpacho verde de espinacas, pepino y apio al aroma de albahaca


El gazpacho verde es una versión fresca y original del clásico gazpacho andaluz. Elaborado con pepino, apio, espinacas, albahaca y yogur, destaca por su textura cremosa, su sabor suave y su gran poder refrescante, siendo una opción perfecta para los días más calurosos.




Ingredientes:


- 2 Pepinos
- 1 rebanada de Pan del día anterior
- 1 Ajo
- 1 cucharadita de Azúcar
- 2 Pencas De Apio grandes
- 1 Pimiento Verde
- 50 gr de Brotes De Espinacas
- 1 manojo de Albahaca
- 1 ramita de Perejil
- 2 Rábanos
- Vinagre De Jerez
- Aceite De Oliva
- 3 cucharadas de Yogur
- Pimienta
- Sal



Preparación




Despuntamos los pepinos, los lavamos bien bajo el grifo y los pelamos parcialmente, dejando algunas tiras de piel para aportar color y un aspecto más atractivo. Lavamos una de las pencas de apio y el pimiento verde, retirando las semillas y las partes más duras. Cortamos todas las verduras en trozos de tamaño similar para facilitar el triturado.


Introducimos en el vaso de la batidora los pepinos, el apio, el pimiento verde y los brotes de espinacas. Añadimos también la albahaca y el perejil previamente lavados y bien escurridos. Incorporamos el diente de ajo pelado, el pan del día anterior sin corteza y troceado, el yogur y la cucharadita de azúcar. Trituramos durante varios minutos hasta obtener una crema muy fina y homogénea.


Salpimentamos al gusto y añadimos unas cucharadas de aceite de oliva virgen extra junto con unas gotas de vinagre de Jerez. Volvemos a triturar durante unos segundos más para que el aceite emulsione con el resto de ingredientes y el gazpacho adquiera una textura cremosa y sedosa. Si observamos que ha quedado demasiado espeso, podemos incorporar un poco de agua muy fría hasta conseguir la consistencia deseada.


Pasamos el gazpacho por un colador chino o un colador de malla fina para eliminar cualquier fibra o pequeño resto de piel y obtener una crema mucho más suave. Lo vertemos en una jarra y lo reservamos en el frigorífico durante al menos una hora para servirlo bien frío.


Mientras el gazpacho se enfría, lavamos la penca de apio restante y los rábanos. Cortamos el apio en bastoncitos finos y los rábanos en rodajas muy finas. Si lo deseamos, podemos añadir también unas hojas pequeñas de albahaca o unos brotes tiernos para decorar.
 

Repartimos el gazpacho verde en cuencos o vasos individuales y lo acompañamos con los bastoncitos de apio y las rodajas de rábano para aportar un toque crujiente y fresco.


 Terminamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra y servimos inmediatamente bien frío.


Arbolitos de hojaldre con jamón y queso


Los arbolitos de hojaldre con jamón y queso son un aperitivo divertido, crujiente y muy fácil de preparar. Su original presentación los convierte en una opción perfecta para celebraciones, cumpleaños o reuniones familiares, conquistando tanto a niños como a mayores.




Ingredientes:


- 2 láminas de masa de hojaldre.
- 8 lonchas de jamón cocido.
- 8 lonchas de queso.
- 2 yemas de huevo.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Palitos de brocheta de madera.



Preparación



Sacamos las láminas de hojaldre del frigorífico unos minutos antes de utilizarlas para que resulten más fáciles de manipular. Extendemos una de ellas sobre una superficie lisa, manteniendo el papel de hornear que trae incorporado.


Colocamos las lonchas de jamón cocido sobre toda la superficie del hojaldre procurando que no queden huecos. A continuación, distribuimos las lonchas de queso encima del jamón formando una capa uniforme. Cubrimos con la segunda lámina de hojaldre y presionamos ligeramente con las manos para que ambas masas queden bien unidas.


Con un cuchillo afilado o un corta pizzas cortamos el hojaldre en tiras largas de unos 2 o 3 centímetros de ancho. Insertamos un palito de brocheta en cada tira y la doblamos en forma de zigzag, comenzando por la base con pliegues más largos y haciéndolos cada vez más pequeños hacia la parte superior para conseguir la característica forma de árbol de Navidad.


Pincelamos toda la superficie de los arbolitos con las yemas de huevo batidas para que adquieran un bonito color dorado durante la cocción. Engrasamos ligeramente la cesta de la freidora de aire con el aceite de oliva virgen extra o utilizamos papel especial para airfryer. Colocamos los arbolitos dejando espacio entre ellos y los cocinamos a 180º C durante 8 minutos, o hasta que el hojaldre esté bien inflado, dorado y crujiente.


Mientras se cocinan, cortamos pequeñas estrellas utilizando una loncha de queso y un cortador con forma de estrella. Una vez listos los arbolitos, dejamos que templen durante un par de minutos y colocamos una estrella de queso en la punta de cada brocheta. Si lo deseamos, podemos decorar con unas semillas de sésamo, cebollino picado o unas hojitas de perejil para darles un toque aún más festivo. 


Servimos inmediatamente para disfrutar de todo el crujiente del hojaldre.

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