Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Conejo al chilindrón

 

El conejo al chilindrón es un guiso tradicional de la cocina aragonesa y navarra, elaborado con un sabroso sofrito de tomate, cebolla, ajo y pimientos. Una receta sencilla y llena de sabor, en la que la carne queda tierna y jugosa gracias a una cocción lenta, perfecta para disfrutar en cualquier época del año.




Ingredientes:


- 1 conejo grande troceado .
- 1 cebolla grande.
- 2  ajos.
- 1 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde.
- 400 gr de tomate triturado.
- 150 ml de vino blanco.
- 100 ml de caldo de carne o de pollo.
- 1 hoja de laurel.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 1 ramita de tomillo 
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
- Pimienta negra recién molida.


 Preparación


Salpimentamos los trozos de conejo por todos sus lados. Pelamos la cebolla y los dientes de ajo, y los picamos finamente. Lavamos los pimientos, retiramos las semillas y los cortamos en tiras o en dados, según nuestra preferencia. Si utilizamos tomates frescos, los pelamos y los rallamos.


Calentamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia. Cuando el aceite esté caliente, doramos el conejo por tandas hasta que quede bien sellado y adquiera un bonito color dorado por todos sus lados. Una vez listo, lo retiramos y lo reservamos.


En la misma cazuela, añadimos un poco más de aceite si fuera necesario y sofreímos la cebolla durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Incorporamos el ajo y cocinamos un minuto más. Añadimos los pimientos y continuamos cocinando a fuego medio durante unos 10 minutos, hasta que estén tiernos.


Agregamos el tomate rallado o triturado y cocinamos durante unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el sofrito haya perdido la mayor parte de su agua y el tomate esté bien concentrado. Espolvoreamos el pimentón dulce, removemos rápidamente para que no se queme y mezclamos con el resto del sofrito.


Volvemos a incorporar el conejo a la cazuela. Vertemos el vino blanco y dejamos cocinar unos minutos para que el alcohol se evapore. Añadimos el caldo, la hoja de laurel y el tomillo, si lo utilizamos. Mezclamos bien, tapamos la cazuela y cocinamos a fuego suave durante unos 40-45 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la carne esté muy tierna y la salsa haya espesado.


Probamos la salsa y rectificamos de sal si fuera necesario. Servimos el conejo bien caliente acompañado de patatas fritas, arroz blanco, puré de patatas o un buen trozo de pan para disfrutar de la deliciosa salsa.





Ensalada de rúcula y melocotón


La ensalada de rúcula y melocotón es una propuesta fresca, ligera y llena de color, perfecta para los días más cálidos. La combinación del toque ligeramente picante de la rúcula con la dulzura del melocotón, la suavidad de la mozzarella y el crujiente de las almendras se completa con una deliciosa vinagreta de melocotón, creando un plato equilibrado, refrescante y muy fácil de preparar.




Ingredientes:


- 1 bolsa de rúcula.
- 2 tomates maduros.
- 2 melocotones medianos.
- 75 gr de almendras laminadas.
- 100 gr de queso mozzarella.
- Unas hojas de albahaca fresca.



Para la vinagreta

- 1 melocotón maduro
- El zumo de ½ limón.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 cucharada de miel.




Preparación



Lavamos bien la rúcula y la escurrimos hasta que quede completamente seca. La repartimos sobre una fuente o ensaladera amplia, formando una base uniforme. Lavamos los tomates y los cortamos en gajos. Pelamos los dos melocotones y los cortamos también en gajos de tamaño similar para que la presentación resulte más vistosa.


Si queremos aportar un contraste de temperatura y un sabor más intenso, calentamos una plancha o sartén antiadherente y cocinamos los gajos de melocotón durante uno o dos minutos por cada lado, hasta que comiencen a caramelizarse ligeramente. Después, los dejamos templar unos minutos antes de incorporarlos a la ensalada.


Troceamos la mozzarella en dados o en porciones irregulares si la hemos comprado entera. La distribuimos sobre la rúcula junto con los tomates y los gajos de melocotón, procurando repartir los ingredientes de forma equilibrada.


Pelamos el melocotón reservado para el aliño y lo trituramos hasta obtener un puré fino y cremoso. Añadimos el zumo de medio limón, el aceite de oliva virgen extra y la miel. Mezclamos o batimos de nuevo hasta conseguir una vinagreta homogénea y ligeramente emulsionada. Probamos el aliño y, si lo deseamos, ajustamos el punto de sal o añadimos un poco más de miel o de limón según nuestro gusto.


Incorporamos las almendras laminadas, crudas o ligeramente tostadas, para aportar un toque crujiente. Añadimos también unas hojas de albahaca fresca, enteras o ligeramente troceadas con las manos para potenciar su aroma.


Llevamos la ensalada a la mesa acompañada de la vinagreta en una salsera para que cada comensal se sirva la cantidad que prefiera, o bien la aliñamos justo antes de servir para que la rúcula conserve toda su frescura y textura.

Huevos revueltos con trucha ahumada y crème fraîche




Los huevos revueltos con trucha ahumada y cremé fraîche son una receta elegante, cremosa y llena de sabor. La suavidad de los huevos se combina a la perfección con el toque ahumado de la trucha y la untuosidad de la cremé fraîche, dando como resultado un plato sencillo.




Ingredientes:


- 8 huevos grandes
- Sal kosher 
- pimienta al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva o mantequilla sin sal
- 1/4 taza de cremé fraîche, más extra para servir
- 1/2 taza de trucha ahumada desmenuzada
- 1/2 cebolla roja pequeña, finamente rebanada



Preparación



En un bol amplio, cascamos los huevos y los batimos junto con una cucharada de agua, la sal y la pimienta hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa. Este paso nos ayudará a conseguir unos huevos revueltos más tiernos y esponjosos.


Calentamos el aceite de oliva o la mantequilla en una sartén antiadherente de unos 25 cm de diámetro a fuego medio. Cuando la grasa esté caliente, vertemos la mezcla de huevos y comenzamos a remover suavemente con una espátula de goma o de silicona, realizando movimientos lentos y continuos desde los bordes hacia el centro. 


Cocinamos durante 2 o 3 minutos, según el punto de cocción que prefiramos, procurando retirar la sartén del fuego antes de que los huevos estén completamente cuajados para mantener una textura cremosa.


Añadimos la cremé fraîche y mezclamos con cuidado hasta que se funda con el calor residual de los huevos, aportándoles una textura aún más suave y cremosa. 


A continuación, incorporamos la trucha ahumada desmenuzada y la cebolla roja cortada en finas láminas. Removemos delicadamente para distribuir todos los ingredientes sin deshacer demasiado la trucha.


Repartimos los huevos revueltos en los platos y añadimos, si lo deseamos, una cucharada adicional de cremé fraîche por encima. 


Servimos inmediatamente, cuando los huevos conservan toda su cremosidad, acompañados de pan tostado o una ensalada fresca.


Rollo de hojaldre relleno de pollo y huevo


El rollo de hojaldre relleno de pollo y huevo es una receta completa, sabrosa y muy vistosa. Su combinación de hojaldre crujiente, carne de pollo, jamón serrano, mozzarella y huevos cocidos da como resultado un plato ideal para compartir en comidas familiares o celebraciones, acompañado de unas patatas fritas y tomates cherry.






Ingredientes:



- 600 gr  de carne de pollo picada
- 5 huevos cocidos
- 1 huevo
- 2 láminas de hojaldre rectangulares
- 100 gr de jamón serrano
- 5 rodajas de queso mozzarella
- 30 gr de mozzarellas rallada
- tomates cherry
- perejil
- 2 patatas
- 1 ajo
- sal
- aceite de oliva
- ajo en polvo
- orégano seco
- pimienta negra




Preparación




Mezclamos la carne picada con sal, pimienta, ajo en polvo y orégano. Añadimos la mozzarella rallada y removemos bien hasta integrar todos los ingredientes. Mientras tanto, precalentamos el horno a 180º C.


Extendemos una lámina de hojaldre sobre papel vegetal. Repartimos encima la carne de pollo, las lonchas de jamón serrano ligeramente superpuestas, las rodajas de mozzarella del mismo modo y colocamos los huevos cocidos en el centro, uno detrás de otro. Enrollamos con cuidado y sellamos los bordes, dejando la unión hacia abajo.


Colocamos la segunda lámina de hojaldre encima y pasamos un cortador de rejilla para darle un acabado decorativo. Envolvemos el rollo con esta rejilla. Batimos el huevo y pintamos toda la superficie. Horneamos durante 40-45 minutos, hasta que el hojaldre esté bien dorado y crujiente.


Pelamos y cortamos las patatas en rodajas. Las freímos en abundante aceite caliente hasta que estén doradas. En ese mismo aceite, doramos el ajo laminado y lo reservamos.


Servimos una base de patatas fritas con el ajo dorado. Colocamos encima el rollo de hojaldre cortado en porciones. 


Acompañamos con tomates cherry lavados y espolvoreamos perejil fresco picado antes de servir.

Potaje de alubias y alcachofas


El potaje de alubias y alcachofas es un plato tradicional, nutritivo y reconfortante, ideal para los días más frescos. La combinación de las alubias, ricas en proteínas y fibra, con las alcachofas, de sabor suave y gran valor nutricional, da como resultado un guiso saludable, lleno de sabor y muy fácil de preparar.



Ingredientes:


- 200 gr de alubias 
- 300 gr de corazones de alcachofas 
- 3 ajos 
- 120 ml de vino Montilla-Moriles
- Hebras de azafrán
- Pimienta
- Sal


Preparación


Calentamos una sartén con aceite y doramos los dientes de ajo pelados. Cuando cojan color, incorporamos los corazones de alcachofa frescos, de bote o congelados. Removemos bien, vertemos el vino y dejamos cocinar hasta que se evapore todo el líquido.


Mientras tanto, cocemos las alubias en olla a presión o de modo convencional; recordemos que tendremos que haberlas puesto en remojo la noche anterior. Cuando estén listas, añadimos las hebras de azafrán y sal al gusto.


Añadimos las alcachofas sofritas con el ajo y el vino a la olla de las alubias y cocinamos todo junto durante unos 10 minutos para que se mezclen los sabores y el caldo quede más espesito. Si nos apetece, podemos añadir un toque de pimienta.

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