Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Gambas con anacardos



La cuidada combinación de texturas convierte a estas gambas con anacardos al estilo asiático en una propuesta irresistible y llena de color para cualquier almuerzo exótico. Una receta rápida, equilibrada y sumamente sabrosa que traslada toda la esencia de la cocina oriental directamente al plato en pocos minutos.




Ingredientes:


- 400 gr de gambas peladas y limpias
- 100 gr de anacardos tostados sin sal
- 1 pimiento verde
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla tierna
- 2  ajos
- 2 cm de de jengibre fresco 
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1 cucharada de salsa de ostras
- 1 cucharadita de aceite de sésamo
- 1 cucharadita de Maizena
- 4 cucharadas de aceite de girasol
- sal



Preparación


Lavamos los pimientos, los abrimos para quitar las semillas y los cortamos en dados medianos, todos de un tamaño similar. Pelamos la cebolla tierna y la cortamos de la misma forma para que cocine de manera uniforme. Picamos muy finamente los dientes de ajo y rallamos el jengibre fresco. Secamos bien las gambas con papel de cocina y las reservamos en un plato con una pizca de sal.


En un cuenco pequeño, disolvemos la cucharadita de Maizena en dos cucharadas de agua fría para que no queden grumos. Añadimos la salsa de soja, la salsa de ostras y el aceite de sésamo. Removemos todo con una cuchara hasta conseguir una salsa homogénea y la reservamos para el final del cocinado.


Ponemos un wok o una sartén amplia a fuego muy vivo con el aceite de girasol. Cuando esté bien caliente, incorporamos el ajo y el jengibre, removiendo rápido durante diez segundos para que no se quemen. Añadimos los pimientos y la cebolla tierna, y los salteamos a fuego alto durante tres minutos, buscando que queden hechos pero crujientes. Agregamos las gambas y cocinamos un par de minutos hasta que cambien de color.


Echamos los anacardos tostados al wok y vertemos la salsa que teníamos reservada. Removemos el conjunto de forma continua durante un minuto a fuego fuerte. Veremos cómo los jugos reducen rápidamente y la salsa se vuelve brillante, abrazando por completo a las gambas y los frutos secos. Retiramos del fuego de inmediato.



🍸Weird Island Highball🍸


Este cóctel destaca visualmente en cualquier barra gracias a su llamativo y brillante color, evocando de inmediato un ambiente tropical y exótico. Un trago largo sumamente refrescante, burbujeante y repleto de matices exóticos, diseñado para sorprender los sentidos en una tarde calurosa o durante un reencuentro festivo con amigos.





Ingredientes:



- 90 ml de ginebra
- 30 ml de licor de melón 
- 40 ml de zumo de limón fresco
- 30 ml de sirope de azúcar
- Agua con gas o tónica para rellenar
- Hielo picado o en cubos grandes
- Una rodaja de limón y hojas de menta para decorar




Preparación



Para comenzar, llenamos un vaso alto de tipo tubo o copa de balón con abundante hielo. Removemos con la cuchara de bar para enfriar bien las paredes del cristal y descartamos el agua que se haya podido derretir en el fondo.


En la coctelera, vertemos la ginebra junto con el licor de melón, el zumo de limón recién exprimido y el sirope de azúcar. Añadimos un par de cubos de hielo grandes, cerramos y agitamos con energía durante unos doce segundos para enfriar y homogeneizar bien toda la mezcla.


 
Colamos el líquido de la coctelera sirviéndolo directamente sobre el vaso preparado con hielo fresco. Con suavidad, rellenamos el espacio restante del vaso con agua con gas o tónica, vertiéndola poco a poco para que mantenga toda su burbuja.


 
Terminamos la presentación colocando una rodaja fina de limón en el borde o dentro del vaso, junto con unas hojas de menta fresca previamente palmeadas para activar su aroma.


 Servimos de inmediato con una pajita extraíble.


Pizza de champiñones, carpaccio de ternera y parmesano



Estas pizzas de Carpaccio con champiñones y parmesano son una opción sofisticada y deliciosa para sorprender en cualquier ocasión. La combinación de la carne marinada con los ingredientes frescos y el queso crujiente crea un juego de sabores y texturas irresistible. 




Ingredientes:


- 2  masas de pizza
- 200 gr de filetes de ternera muy finos
- 2 ramitas de romero
- 2 cucharadas de queso parmesano en escamas
- 3 champiñones
- 1 ajo
- canónigos
- aceite de oliva
- pimienta
- sal



Preparación



Pelamos el diente de ajo y lo picamos finamente. Lavamos el romero bajo el agua del grifo, lo secamos bien y separamos las hojitas. Ponemos los filetes de Carpaccio en un plato y añadimos el ajo picado, el romero, sal, pimienta y 2 cucharadas de aceite de oliva, y los dejamos marinar durante 10 minutos.


Retiramos la base terrosa de los champiñones con un cuchillito, los lavamos cuidadosamente sin dejarlos en remojo y los cortamos en láminas finas.

Colocamos las bases de pizza en una bandeja refractaria forrada con papel sulfurizado y las cocemos en el horno precalentado a 250 °C durante 20 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes.


Tres o cuatro minutos antes de finalizar la cocción, cubrimos las bases con el Carpaccio marinado (la carne tiene que quedar rosada).


 Decoramos enseguida con los canónigos frescos, los champiñones laminados y las escamas de queso parmesano, y las servimos inmediatamente.



Vichyssoise con mousse de marisco y gambas



La vistosa presentación en capas de esta vichyssoise con mousse de marisco y gambas transforma una crema clásica en un aperitivo de celebración absolutamente irresistible. El contraste entre la suavidad aterciopelada de la patata y el puerro con la intensidad marina de la base cuajada sorprende desde la primera cucharada. Una propuesta elegante, refinada y comodísima de dejar lista con antelación para lucirse ante las visitas.




Ingredientes:


Para la crema de puerros

- 3 Puerros medianos
- 400 gr de Patatas
- 100 ml de Nata Líquida
- 20 gr de Mantequilla
- 2 cucharadas de Aceite De Oliva
- 4 ramitas de Cebollino
- Sal
- Pimienta



Para la mousse

- 200 gr de gambas o langostinos
- 1 cucharada de harina
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1 hoja de Laurel
- 2 hojas de Gelatina
- Pimienta
- Sal




Preparación




Pelamos las patatas, las lavamos y las cortamos en dados. Limpiamos los puerros, los lavamos, los cortamos en rodajas finas y los rehogamos durante 10 minutos en una cazuela con la mantequilla y un chorrito de aceite. Añadimos la patata y 600 ml de agua, y cocemos, tapado, durante 20 minutos. 


Retiramos del fuego y salpimentamos. Pasamos la preparación por la batidora y luego por el chino o el pasapurés para que quede bien fina. Añadimos la nata, la calentamos unos instantes, la retiramos y la dejamos enfriar.


Lavamos y pelamos las gambas o los langostinos. Los doramos durante 1 minuto, junto con las cabezas y los caparazones, en un cazo con un poco de aceite y el ajo pelado y picado. Retiramos los cuerpos de las gambas y los reservamos. Añadimos al cazo la harina, el pimentón y el laurel previamente lavado. 

Vertemos 200 ml de agua y dejamos cocer todo durante 10 minutos. Mientras tanto, remojamos las hojas de gelatina en agua fría.


 
Pasamos por el chino la preparación del cazo apretando bien para sacar todo el jugo y la llevamos a ebullición. Salpimentamos, agregamos la gelatina bien escurrida y removemos para que se disuelva por completo. 

Vertemos esta mezcla de marisco en el fondo de los vasitos y los dejamos cuajar en la nevera durante al menos 1 hora.


 
Una vez cuajada la base, añadimos la vichyssoise por encima con cuidado y las gambas reservadas cortadas en trocitos. Decoramos cada vasito con el cebollino lavado y picado finamente. 


Servimos en los vasos, pudiendo elegir entre tomarlo bien frío o templado.


Calabacines rellenos de queso feta y nueces



Una forma excelente de dar un giro completo a la verdura de temporada es preparar estos calabacines rellenos de queso feta, tomate y nueces. La suavidad del calabacín horneado combina a la perfección con la intensidad salada del queso y el toque crujiente que aportan los frutos secos. Una receta vegetariana muy equilibrada, ligera y con un toque mediterráneo fantástico para solventar cualquier almuerzo o cena de manera vistosa.




Ingredientes:


- 2 calabacines
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 100 gr de queso feta
- 100 gr de nueces
- 2 tomates
- 50 gr de pan rallado
- 2 ramitas de tomillo
- 1 cucharada de azúcar
- sal
- pimienta
- aceite de oliva



Preparación



Lavamos los calabacines, los cortamos por la mitad a lo largo y los cocemos unos minutos en agua con sal para que se ablanden ligeramente. Los escurrimos y dejamos que se enfríen. Mientras tanto, picamos la cebolla, los ajos, los tomates y las nueces, y deshojamos el tomillo.


En una sartén con aceite, sofreímos la cebolla y el ajo hasta que estén blandos. Añadimos el tomate, el tomillo y el azúcar, y cocinamos hasta que el conjunto pierda el exceso de agua y se concentre. Salpimentamos al gusto.


Precalentamos el horno a 180º C


Retiramos el sofrito del fuego y añadimos el queso feta en dados y las nueces troceadas. Mezclamos bien para que el relleno quede jugoso y con distintos matices en cada bocado.


Vaciamos ligeramente los calabacines y los rellenamos con la mezcla. Los colocamos en una fuente, espolvoreamos pan rallado por encima y los horneamos durante 15 minutos, hasta que veamos que están bien dorados.


Pasado este tiempo, los sacamos del horno y servimos enseguida.