Las sardinas a la plancha son una de esas recetas sencillas en las que la calidad del producto es la verdadera protagonista. Con unas buenas sardinas frescas, un poco de aceite de oliva y sal gruesa conseguimos un plato sabroso y muy fácil de preparar. Un clásico de la cocina mediterránea que podemos disfrutar recién hecho y que apenas necesita acompañamiento.
Ingredientes:
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Sal gruesa al gusto
Preparación
Pedimos en la pescadería que nos limpien las sardinas, retirándoles la cabeza y las vísceras. En casa, las lavamos y secamos bien.
Ponemos el aceite de oliva en una sartén antiadherente o plancha y lo extendemos bien.
Calentamos a fuego fuerte hasta que la plancha esté bien caliente. Colocamos las sardinas y bajamos a fuego medio para que se cocinen de manera uniforme.
Cocinamos durante unos 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien hechas y ligeramente tostadas.
Retiramos del fuego y añadimos la sal gruesa por encima.
Servimos las sardinas recién hechas.



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