Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Plumas con atún marinado y feta


Las plumas con atún marinado y queso feta son un plato de pasta fresco, ligero y lleno de sabor, ideal para los meses de verano. El atún marinado aporta un toque intenso y aromático, mientras que el queso feta añade cremosidad y un punto salado que combina a la perfección con una vinagreta de limón y hierbas. Una receta sencilla y perfecta para preparar con antelación.




Ingredientes:


- 320 gr de plumas
- 200 gr de atún fresco
- 150 gr de queso feta
- 150 gr de tomates cherry
- 50 gr de rúcula
- 1 pepino pequeño


Para el marinado

- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- El zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- 1 cucharadita de miel
- 1 diente de ajo picado
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal
- Pimienta negra



Preparación


Cortamos el atún fresco en dados pequeños y lo mezclamos con todos los ingredientes del marinado. Tapamos y dejamos reposar en el frigorífico entre 20 y 30 minutos.


Cocemos las plumas en abundante agua con sal siguiendo las indicaciones del fabricante. Las escurrimos y las refrescamos bajo agua fría para cortar la cocción. Dejamos escurrir completamente.


Lavamos los tomates cherry y los cortamos por la mitad. Pelamos el pepino y lo cortamos en dados pequeños.


En una ensaladera mezclamos la pasta con los tomates, el pepino, y la rúcula.


Incorporamos el atún con parte de su marinado y mezclamos suavemente.


Añadimos el queso feta desmenuzado por encima y regamos con un poco más de aceite de oliva si fuera necesario.


Dejamos reposar en el frigorífico unos 15 minutos antes de servir para que todos los sabores se integren.



Pastel de jamón y queso


El pastel de pan con jamón y queso es una receta de aprovechamiento sencilla, económica y muy sabrosa. Elaborado con pan del día anterior, un cremoso relleno de jamón y queso, y una irresistible capa de mozzarella gratinada, es perfecto para una comida, una cena o incluso como plato único acompañado de una ensalada.






Ingredientes:


- 1 barra de pan del día anterior
- 200 gr de jamón cocido 
- 150 gr de queso Havarti en lonchas
- 4 huevos
- 200 ml de leche
- 150 gr de queso mozzarella rallado
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de perejil seco
- Sal
- Pimienta negra



Preparación



Precalentamos el horno a 180° C.


Cortamos la barra de pan en rodajas de aproximadamente 2 centímetros de grosor y las colocamos en una fuente redonda de unos 20 cm de diámetro.


Cortamos el jamón cocido en trozos o tiras y repartimos entre las rodajas de pan. Hacemos lo mismo con el queso Havarti, procurando que quede bien distribuido por toda la fuente.


En un bol batimos los huevos junto con la leche. Añadimos el ajo en polvo, el perejil seco, una pizca de sal y pimienta al gusto, y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes.


Vertemos la mezcla de huevo sobre el pan, procurando que empape bien todas las rodajas. Espolvoreamos la superficie con la mozzarella rallada.


Horneamos durante 20 minutos sin cubrir. Después, tapamos la fuente con papel de aluminio y continuamos la cocción otros 20 minutos para que el interior termine de cuajar sin que el queso se dore en exceso.


Retiramos del horno, dejamos reposar unos minutos y espolvoreamos un poco de perejil seco o fresco picado antes de servir.



Patatas rellenas en freidora de aire



Las patatas rellenas de atún y queso en airfryer son una receta sencilla, completa y muy sabrosa. Con un relleno cremoso de atún, tomate y queso, y una superficie gratinada con bacón crujiente, se convierten en una opción perfecta para una comida o cena rápida que gustará a toda la familia.




Ingredientes:


- 4 patatas medianas
- 250 gr de atún en aceite, escurrido
- 200 gr de queso semicurado rallado
- 100 gr de queso rallado para fundir
- 60 gr de bacón en lonchas
- 140 gr de salsa de tomate casera
- Sal
- Orégano



Preparación



Cocemos las patatas enteras en abundante agua con una pizca de sal hasta que estén tiernas. Las dejamos templar.


Cortamos las patatas por la mitad a lo largo y vaciamos con cuidado el interior, procurando no romper la piel. Reservamos la pulpa en un bol.


Añadimos al bol la pulpa de las patatas, el atún bien escurrido, la mitad del bacón cortado en trocitos, el queso semicurado rallado, la salsa de tomate, una pizca de sal y un poco de orégano. Mezclamos hasta obtener un relleno homogéneo.


Rellenamos las mitades de las patatas con la preparación y las cubrimos con el queso rallado para fundir.


Colocamos por encima el resto del bacón cortado en tiras.


Precalentamos la freidora de aire a 160° C durante 3 minutos.


Introducimos las patatas en la cesta y cocinamos a 160° C durante 5 minutos, o hasta que el queso esté completamente fundido y el bacón haya quedado dorado y crujiente.


Servimos inmediatamente, espolvoreando un poco más de orégano si lo deseamos.



Dorada al horno rellena de setas, cebolla y cherrys


La dorada rellena de setas al vino blanco es una receta elegante, ligera y llena de sabor. El delicado pescado se combina con un jugoso relleno de setas, cebolla y tomates cherry, todo ello horneado con vino blanco para conseguir un plato aromático y perfecto tanto para una comida especial como para el día a día.



Ingredientes:


- 4 doradas de ración
- 200 gr de setas variadas
- 2 cebollas
- 2 ajos
- tomates cherry
- 200 ml de vino blanco
- perejil
- cebollino
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra



Preparación


Lavamos cuidadosamente las setas para eliminar cualquier resto de tierra y las escurrimos muy bien. Si son grandes, las troceamos en porciones de tamaño similar. Pelamos las cebollas y las cortamos en juliana fina. Pelamos y picamos los dientes de ajo. Lavamos el perejil y el cebollino y los picamos finamente. Por último, lavamos los tomates cherry, los secamos y los cortamos por la mitad.


Calentamos un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia. Incorporamos la cebolla y la cocinamos a fuego medio durante unos minutos hasta que comience a ablandarse. Añadimos las setas y continuamos salteando hasta que pierdan el agua de vegetación y empiecen a dorarse. Incorporamos el ajo y el perejil picados, salpimentamos al gusto y cocinamos un par de minutos más. Retiramos del fuego y reservamos.


Si las doradas no vienen limpias, retiramos las escamas, las tripas, la cabeza y la espina central, obteniendo cuatro pares de filetes unidos por la cola o completamente separados, según nuestra preferencia. Revisamos cuidadosamente que no quede ninguna espina y salpimentamos los filetes por ambos lados.


Colocamos unos hilos de bridar sobre una fuente apta para horno, dejando que sobresalgan por ambos lados para poder atarlos después con facilidad. Disponemos sobre ellos la mitad de los filetes de dorada con la piel hacia abajo. Repartimos encima el salteado de setas y cebolla y distribuimos los tomates cherry cortados por la mitad. Cubrimos con el resto de los filetes formando una especie de sándwich y atamos cada pieza con los hilos de cocina para mantener el relleno en su sitio durante el horneado.


Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Vertemos el vino blanco sobre la fuente y añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario e introducimos la bandeja en el horno. Horneamos durante 25 minutos, regando el pescado un par de veces con el propio jugo para que quede especialmente jugoso.


Retiramos la fuente del horno y dejamos reposar un par de minutos. Cortamos y retiramos los hilos de bridar con cuidado y, si lo deseamos, retiramos también la piel del pescado. Espolvoreamos cebollino fresco picado por encima y servimos las doradas acompañadas del jugo del asado y de la guarnición de setas y tomates cherry.


Es recomendable llevarlas a la mesa inmediatamente para disfrutarlas bien calientes.

Pizza de Burrata, Tomates Cherry y Pesto

 

La pizza de burrata, tomates cherry y pesto es una propuesta fresca, elegante y llena de sabor. La cremosidad de la burrata, el dulzor de los tomates y el aroma inconfundible del pesto convierten esta receta en una opción perfecta para quienes disfrutan de las pizzas gourmet elaboradas con ingredientes sencillos y de calidad.



Ingredientes:



Para la masa

- 500 gr de harina de fuerza.
- 325 ml de agua templada.
- 10 gr de sal.
- 7 gr de levadura seca de panadería 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra




Para el relleno

- 1 burrata 
- 250 gr de tomates cherry.
- 150 gr de mozzarella rallada.
- 3 cucharadas de salsa pesto.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Unas hojas de albahaca fresca.
- Sal.
- Pimienta negra recién molida.





Preparación




Colocamos la harina en un bol amplio y hacemos un hueco en el centro. Disolvemos la levadura en el agua templada y la vertemos sobre la harina. Añadimos el aceite de oliva y comenzamos a mezclar hasta formar una masa. Incorporamos la sal y seguimos amasando durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y que apenas se pegue a las manos.


Formamos una bola, la colocamos en un recipiente ligeramente engrasado, la cubrimos con un paño limpio o con film transparente y la dejamos reposar en un lugar templado durante aproximadamente una hora o hasta que doble su volumen.


Mientras la masa fermenta, lavamos los tomates cherry y los cortamos por la mitad. Sacamos la burrata del frigorífico unos 15 minutos antes de utilizarla para que alcance la temperatura ambiente y resulte más cremosa. Preparamos también el pesto si es casero o lo dejamos listo si utilizamos uno ya elaborado.


Precalentamos el horno a 250º C, con calor arriba y abajo. Si disponemos de piedra para pizza, la introducimos durante el precalentamiento.


Cuando la masa haya fermentado, la colocamos sobre una superficie ligeramente enharinada y la desgasificamos presionando suavemente con las manos. La estiramos desde el centro hacia los bordes hasta obtener un disco de unos 30 cm de diámetro, procurando dejar el borde ligeramente más grueso.


Colocamos la masa sobre una bandeja de horno. Repartimos la mozzarella rallada de forma uniforme y distribuimos los tomates cherry con la parte cortada hacia arriba. Añadimos pequeñas cucharadas de pesto repartidas por toda la superficie, sin excedernos para que no humedezca demasiado la masa.


Introducimos la pizza en el horno y la horneamos unos 12 minutos, o hasta que los bordes estén bien dorados, la base resulte crujiente y el queso se haya fundido por completo.


Retiramos la pizza del horno y colocamos la burrata en el centro. Podemos dejarla entera o abrirla ligeramente para que su interior cremoso se extienda sobre la pizza con el calor residual.


Añadimos unas hojas de albahaca fresca, un hilo de aceite de oliva virgen extra y un poco de pimienta negra recién molida. 


Servimos inmediatamente para disfrutar de la pizza recién hecha, con la masa crujiente y la burrata en su punto más cremoso.

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