Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Pizza de salchichas frescas y cebolla morada



Esta pizza de salchichas frescas y cebolla morada es una forma diferente y muy sabrosa de preparar una pizza casera. Con una masa sencilla y unos pocos ingredientes conseguimos una pizza llena de sabor, con el toque de las salchichas frescas, la cebolla morada y el queso mozzarella.  Es una receta fácil de preparar y perfecta para disfrutar de una pizza casera recién hecha.




Ingredientes:


Para la masa

- 400 gr de harina de trigo
- 250 ml de agua tibia
- 1 sobre de levadura de panadería
- 1 cucharadita de sal


Para la cobertura


- 4 salchichas frescas blancas
- 4 cucharadas de salsa de tomate
- 1 cebolla morada
- 100 gr de queso mozzarella rallado
- Orégano


Preparación


Ponemos la harina en un bol amplio y añadimos la levadura y la sal. Hacemos un hueco en el centro y añadimos el agua tibia y el aceite de oliva.


Mezclamos primero con una cuchara y, cuando la masa empiece a tomar forma, continuamos amasando con las manos hasta conseguir una masa suave y homogénea que no se nos pegue demasiado.


Formamos una bola con la masa, la ponemos en un bol ligeramente engrasado y la tapamos con un paño limpio. Dejamos reposar en un lugar templado hasta que doble su volumen, durante un mínimo de 30 minutos.


Precalentamos el horno a 250º C.


Engrasamos una bandeja de horno con un poco de aceite y colocamos sobre ella la masa. La extendemos con las manos ligeramente aceitadas o con ayuda de un rodillo, hasta conseguir el tamaño y grosor que deseemos.


Extendemos la salsa de tomate por toda la superficie y repartimos por encima las salchichas frescas cortadas en trozos.


Pelamos la cebolla morada y la cortamos en medias lunas. La distribuimos sobre la pizza y añadimos el queso mozzarella rallado.


Introducimos la pizza en el horno y la cocinamos a 200º C durante unos 20 minutos, hasta que la masa esté hecha y el queso quede bien fundido y ligeramente dorado.


Sacamos la pizza del horno con cuidado y espolvoreamos por encima un poco de orégano.


Servimos nuestra pizza de salchichas frescas y cebolla morada bien caliente.





Quiche de puerros y bacón



La quiche de puerros y bacón es una receta sencilla y muy sabrosa, perfecta para preparar como entrante, para una cena o incluso para llevar cuando comemos fuera de casa. La combinación de los puerros con el bacón, el queso y la crema de nata y huevo queda deliciosa.  Podemos servirla tanto caliente como templada, e incluso disfrutarla fría, por lo que resulta una receta muy práctica y versátil.








Ingredientes:



- 1 lámina de hojaldre
- 2 puerros
- 150 gr de bacón ahumado
- 100 gr de queso curado
- 3 huevos
- 200 ml de nata líquida
- Queso rallado
- 2 cucharaditas de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta



 Preparación





Limpiamos los puerros, los cortamos en trozos pequeños y los ponemos en una sartén con el aceite de oliva. Troceamos el bacón y lo añadimos a la sartén junto con los puerros. Salpimentamos al gusto y salteamos todo junto hasta que el bacón esté bien hecho y los puerros estén tiernos.

Colocamos la lámina de hojaldre en un molde para quiche y la adaptamos bien a la base y las paredes. Pinchamos el fondo varias veces con un tenedor para evitar que se hinche durante la cocción.

Batimos los huevos en un bol junto con la nata hasta conseguir una mezcla homogénea. Añadimos los puerros y el bacón y mezclamos bien.

Cortamos el queso curado en pequeños dados y lo incorporamos a la mezcla. Removemos para repartirlo bien.

Vertemos la preparación sobre el hojaldre y repartimos por encima una cantidad de queso rallado al gusto.

Introducimos la quiche en el horno, previamente calentado, a 210º C y dejamos que se cocine hasta que la superficie esté bien dorada y el relleno haya cuajado.

Sacamos del horno y dejamos reposar unos minutos antes de servir.

Podemos disfrutar nuestra quiche de puerros y bacón caliente, templada o fría.



Besugo a la espalda



El besugo a la espalda es una forma sencilla y deliciosa de preparar este pescado, dejando que todo su sabor se realce con un buen aceite de oliva, ajo, guindilla y un toque de vinagre. Es una receta tradicional, fácil de preparar y perfecta para disfrutar de un buen pescado al horno. La salsa de ajos y guindilla aporta un sabor intenso y ligeramente picante que combina a la perfección con la delicada carne del besugo.




Ingredientes:


- 1 besugo de unos 800 gr
- 110 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra molida
- 5  ajos
- 2 guindillas
- 50 ml de vinagre de manzana
- Perejil fresco



Preparación



Limpiamos el besugo con agua y lo secamos bien. Ponemos unos 10 ml de aceite de oliva virgen extra en una bandeja de horno y colocamos encima el besugo. Salpimentamos al gusto.


Introducimos el besugo en el horno, previamente calentado, y lo cocinamos a 200 ºC durante unos 15 minutos.


Mientras tanto, preparamos la salsa. Ponemos los 100 ml de aceite de oliva restantes en una sartén y, cuando esté caliente, añadimos los dientes de ajo picados y las guindillas cortadas en rodajas. Dejamos que se cocinen durante unos 3 minutos a fuego alto. Si no queremos que la salsa quede demasiado picante, retiramos las semillas de las guindillas.


Cuando los ajos estén a punto de comenzar a dorarse, retiramos la sartén del fuego y añadimos el vinagre de manzana con cuidado. Removemos bien para que todos los ingredientes queden integrados.


Cuando el besugo esté listo, lo sacamos del horno y vertemos por encima la salsa de ajo, guindilla y vinagre, procurando repartirla bien por todo el pescado.


Terminamos con un poco de perejil fresco picado por encima.


Servimos nuestro besugo a la espalda recién hecho y bien caliente.



Patatas revolconas con torreznos


Un plato tradicional de la cocina castellana, sencillo, contundente y lleno de sabor. Las patatas revolconas, cremosas y bien sazonadas con pimentón y ajo, se acompañan con unos torreznos dorados y crujientes que aportan el contraste perfecto. Una receta de las de siempre, ideal para disfrutar bien caliente y llevar a la mesa todo el sabor de la cocina tradicional.




Ingredientes:


- 200 gr de panceta curada
- Aceite de girasol para freír
- 500 gr de patatas
- 1 hoja de laurel
- 2 pizcas de sal
- 2 dientes de ajo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
- ½ cucharadita de pimentón de la Vera picante



Preparación



Cortamos la panceta curada en tiras gruesas.


Ponemos suficiente aceite de girasol en una sartén para cubrir aproximadamente la mitad de la panceta. Colocamos los trozos con la piel en contacto con el aceite y cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos, hasta que la corteza comience a hincharse y formar burbujas.


Damos la vuelta a la panceta, subimos el fuego al máximo y freímos durante un par de minutos por cada lado, hasta que los torreznos estén dorados y crujientes. Los dejamos sobre papel absorbente para retirar el exceso de grasa y, una vez templados, los cortamos en tiras de aproximadamente 1 cm. Reservamos.


Lavamos bien las patatas y las cocemos con piel en una olla con abundante agua, junto con el laurel y la sal, durante 20-25 minutos, dependiendo de su tamaño. Comprobamos que están tiernas pinchándolas con un cuchillo.


Mientras se cuecen las patatas, pelamos los ajos, los cortamos en láminas y los doramos en una sartén con el aceite de oliva.


Retiramos los ajos y añadimos el pimentón dulce y el picante. Cocinamos a fuego muy bajo durante aproximadamente 1 minuto, removiendo para que el pimentón no se queme.


Pelamos las patatas mientras todavía están calientes y las aplastamos con un pisapatatas, procurando que quede un puré irregular, con algunos trocitos de patata.


Incorporamos las patatas a la sartén con el aceite y el pimentón, añadimos los ajos y mezclamos bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.


Servimos las patatas revolconas bien calientes, preferiblemente en una cazuela de barro, y repartimos los torreznos por encima.



Licor de melón



El casero es una bebida dulce y aromática que podemos preparar fácilmente en casa aprovechando el sabor y el aroma de esta deliciosa fruta. Su elaboración requiere un poco de paciencia, ya que necesitamos dejar macerar el melón y después reposar el licor antes de consumirlo, pero el resultado merece la pena. Podemos prepararlo con aguardiente, orujo o vodka, según nuestras preferencias, y disfrutarlo bien frío después de dejarlo reposar.





Ingredientes:


- 2 vasos de melón
- 1 vaso y medio de aguardiente, orujo o vodka
- 1 vaso de azúcar blanca
- 1 vaso de agua



 Preparación



Quitamos la piel y las pepitas al melón y lo cortamos en tacos. Lo introducimos en un tarro de cristal que cierre herméticamente y lo cubrimos con el alcohol que hayamos elegido.


Cerramos bien el tarro y dejamos macerar el melón durante tres días en un lugar seco y oscuro. De vez en cuando agitamos ligeramente el tarro, sin necesidad de abrirlo.


Transcurrido este tiempo, filtramos muy bien el macerado utilizando filtros de papel de café o una tela fina. Es importante que no quede ninguna partícula de melón en suspensión.


Lavamos el mismo tarro solamente con agua y lo secamos bien. Volvemos a introducir en él el macerado una vez filtrado.


Para preparar el almíbar, ponemos el agua en un cazo y añadimos el azúcar. Calentamos mientras removemos con una cuchara hasta que el azúcar se haya disuelto completamente. Retiramos del fuego y dejamos que el almíbar se enfríe hasta alcanzar la temperatura ambiente.


Añadimos el almíbar al tarro donde tenemos el macerado de melón, cerramos bien y agitamos con fuerza para que ambos líquidos se mezclen.


Dejamos reposar el licor durante dos días antes de consumirlo.


Conservamos nuestro licor de melón en el frigorífico y lo consumimos preferentemente en un plazo aproximado de dos meses.


El licor obtenido tendrá un color blanquecino. Si queremos darle un tono amarillo o verdoso, podemos añadir una pequeña cantidad de colorante alimentario.





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