Secretos de cocina de la Abuela
La cocina es el lenguaje del alma. En este rincón, cada plato cuenta una historia de tradición y cariño. Te invito a descubrir nuevos sabores y a celebrar el arte de comer bien cada día. Pasa y diviértete cocinando
Besugo al horno con cebolla, limón y almendras
La combinación de la cebolla pochada con la acidez del limón y el crujiente de las almendras tostadas realza la suavidad del pescado sin restarle protagonismo. Es un plato ligero, saludable y muy sencillo de preparar.
Pizza de cerveza con cebolla caramelizada y queso de cabra
Esta pizza de cerveza con cebolla caramelizada y queso de cabra es una de esas recetas que nunca fallan, ideal para quienes buscan un resultado profesional sin complicaciones en la cocina. El secreto está en la masa, donde la cerveza aporta un toque crujiente y un sabor muy especial que sorprende desde el primer bocado.
Ingredientes:
- 330 ml de cerveza a temperatura ambiente
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 10 gr de sal
- 5 gr de levadura seca de panadería
- 2 cebollas grandes
- 200 gr de rulo de cabra
- 100 gr de mozzarella rallada
- un chorrito de miel
- unas nueces
Preparación
Ponemos la harina en un bol amplio y hacemos un hueco en el centro. Vertemos la cerveza, el aceite y la levadura seca. Mezclamos bien con una cuchara de madera hasta que la masa empiece a separarse de las paredes del bol. Pasamos la masa a la encimera ligeramente enharinada, añadimos la sal y amasamos a mano durante unos diez o doce minutos hasta que consigamos una textura lisa y elástica que no se pegue a los dedos.
Formamos una bola y la dejamos reposar en el bol tapado con un paño limpio en un lugar cálido y sin corrientes de aire. Esperamos a que doble su volumen, lo que nos llevará entre sesenta y noventa minutos dependiendo de la temperatura ambiente.
Mientras la masa leva, cortamos la cebolla en juliana fina y la cocinamos en una sartén con aceite y una pizca de sal a fuego muy lento durante unos veinte minutos hasta que esté bien caramelizada y dulce.
Dividimos la masa en dos partes y las estiramos con las manos sobre papel de horno dándoles forma redonda. Repartimos la mozzarella por la base, ponemos la cebolla encima y terminamos con rodajas del rulo de cabra. Horneamos a 220 grados durante unos quince minutos hasta que veamos los bordes dorados.
Al sacar la pizza, añadimos las nueces y un hilo de miel. Servimos enseguida.
Crema de patatas con langostinos
Hoy os traigo un plato de cuchara que es pura seda en el paladar. Esta crema de patatas no es un puré corriente; es una elaboración elegante, ligera y con un sabor a mar que sorprende desde la primera cucharada. El gran secreto está en extraer toda la esencia de los langostinos para aromatizar la base de la patata.
Ingredientes:
- 1 puerro grande solo la parte blanca
- 1 cebolleta fresca.
- 16 langostinos crudos
- 800 ml de caldo de pescado
- 100 ml de nata para cocinar
- Aceite de oliva virgen extra
- sal
- pimienta blanca molida
- 1 diente de ajo
- un poco de cebollino fresco.
Preparación
Pelamos los langostinos crudos. Ponemos un buen chorro de aceite en la olla y salteamos las cabezas y las cáscaras. Las presionamos con una cuchara de madera para que suelten todo su jugo coralino. Cuando el aceite esté naranja y huela a mar, retiramos las cáscaras y las deséchamos.
En ese mismo aceite aromatizado, añadimos el puerro y la cebolleta picaditos muy finos. Pochamos a fuego suave hasta que estén transparentes, sin que lleguen a dorarse para no oscurecer la crema.
Pelamos las patatas y las cháscamos. Las echamos a la olla, añadimos sal y pimienta blanca, y rehogamos un par de minutos para que se impregnen del sabor del marisco.
Cubrimos con el caldo de pescado caliente. Dejamos cocer a fuego medio durante unos 25 minutos, hasta que veamos que la patata se deshace al tocarla.
Añadimos la nata y tritura con la batidora a máxima potencia. Para que quede realmente bonita, te recomiendo pasarla por un colador fino o un chino; notarás la diferencia en la textura.
Justo antes de servir, laminamos el diente de ajo y lo dóramos en una sartén con una gota de aceite. Salteamos los cuerpos de los langostinos apenas un minuto por cada lado para que queden jugosos.
Servimos la crema muy caliente en platos hondos. Colocamos 3 o 4 langostinos en el centro de cada plato, regamos con unas gotas del aceite y terminamos decorando con cebollino fresco picado.
🍞Tosta de Roast Beef con Cebolla Caramelizada y Mostaza🍞
El contraste entre el crujiente del pan artesano, la suavidad de la cebolla caramelizada y la potencia de la carne asada es una maravilla. Es perfecta para aprovechar restos de un asado o usando un buen roast beef de charcutería.
Ingredientes:
- 250 gr de roast beef loncheado muy fino
- 2 cebollas grandes
- una pizca de sal
- una cucharadita de azúcar moreno
- Mostaza a la antigua
- un poco de mayonesa suave.
- Un puñado de rúcula fresca.
Preparación
Cortamos la cebolla en juliana fina. La ponemos en una sartén con aceite a fuego muy suave. Añadimos una pizca de sal para que suelte el agua. Cocinamos despacio, removiendo de vez en cuando, unos 25 minutos hasta que esté marrón y dulce por sus propios azúcares. Si queremos acelerar, añade la cucharadita de azúcar al final.
Tostamos las rebanadas de pan en el horno o tostadora hasta que estén bien rígidas y doradas. Tienen que aguantar el peso de los ingredientes sin ablandarse.
Mezclamos en un cuenco una cucharada de mayonesa con media de mostaza antigua. Untamos una capa fina sobre el pan recién tostado.
Ponemos una cama generosa de cebolla caramelizada sobre la salsa. Encima, colocamos las lonchas de roast beef de forma "rizada" (no las pongas planas, dale volumen a la tosta).
Añadimos unos puntitos extra de mostaza sobre la carne y terminamos con unas hojas de rúcula por encima para dar frescor y un toque amargo que equilibra el dulce de la cebolla.
Milhojas de Berenjena, Tomate y Mozzarella
Empezamos la semana cuidándonos sin renunciar al sabor. Este milhojas de berenjena es un plato visualmente precioso y muy saludable. El secreto está en hornear bien la berenjena para que quede tierna y luego gratinar el queso hasta que esté dorado y fundido. Una receta mediterránea, sencilla y deliciosa.
Ingredientes:
- 3 tomates maduros
- 2 bolas de mozzarella fresca.
- Aceite de oliva virgen extra
- orégano seco
- sal
- pimienta
Preparación
Cortamos las berenjenas en rodajas de un dedo de grosor. Las ponemos en un colador con sal gorda durante 20 minutos para que "suden" el amargor. Luego, las lavamos con agua fría y las sécamos muy bien con papel de cocina.
Pasamos las rodajas de berenjena por una plancha o sartén con un hilo de aceite. Solo queremos que se doren un poco y se ablanden (unos 2 minutos por cada lado). No las cocines del todo, que luego van al horno.
Cortamos los tomates y la mozzarella en rodajas finas, intentando que tengan un diámetro parecido al de la berenjena.
En una bandeja de horno con papel vegetal, empezamos a montar las torres. Ponemos una rodaja de berenjena, encima una de tomate, la salpimentamos un poco y encima una de queso con un toque de orégano. Repite la operación hasta tener 3 pisos, terminando siempre con queso arriba.
Introducimos la bandeja en el horno precalentado a 200° C con calor arriba y abajo. Horneamos durante unos 15 minutos. Los últimos 2 minutos ponemos el grill para que el queso se dore y burbujee.
Sacamos con cuidado con una espátula para que no se desmonten. Decora con albahaca fresca y un chorrito de aceite en crudo.




