En esta receta, la carne y las cebollas se asan juntas pacientemente en la bandeja, permitiendo que todos los jugos se mezclen y la cebolla se caramelice lentamente aportando un dulzor natural irresistible a cada bocado. Una opción espectacular, cómoda y perfecta para disfrutar de la cocina de siempre en vuestras comidas familiares.
Ingredientes:
- 1 conejo troceado
- 3 cebollas
- 1 copa de vino blanco
- 2 hojas de laurel
- 2 ramitas de tomillo
- 2 ramitas de romero
- 8 patatas pequeñas
- 250 g de champiñones
- orégano
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
Preparación
Precalentamos el horno a 180 °C.
Pelamos las cebollas, las pícamos y las disponemos en una fuente refractaria. Salpimentamos los trozos de conejo y los colócamos sobre la cebolla. Rocíamos con un chorrito de aceite, vertemos el vino blanco y espolvoreamos por encima la mitad de las hierbas aromáticas. Horneamos durante 30 minutos.
Cuando esté listo, retiramos el conejo de la bandeja y trituramos el jugo de cocción. Si quieres una salsa más fina, pásala por un colador chino.
Lavamos las patatas y, sin pelarlas, las cocemos al vapor durante 20 minutos o hasta que estén tiernas, aromatizando el agua con las hierbas restantes.
Lava moslos champiñones, los córtamos en láminas y los dóramos en una plancha bien caliente con unas gotas de aceite. Los sálamos, retiramos y, en la misma plancha doramos las patatas cortadas por la mitad.
Servimos el conejo con la salsa de cebolla y la guarnición de patatas y champiñones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario