Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Ensaladilla rusa de garbanzos


Damos un giro completo a las legumbres tradicionales con esta ensaladilla de garbanzos, una propuesta fresca, nutritiva y llena de color para disfrutar en los días más calurosos. Logramos una textura rústica inigualable que combina de maravilla con el toque crujiente de las hortalizas y la suavidad de una buena mayonesa casera. La dejamos lista en pocos minutos en la nevera para obtener un plato reconfortante, comodísimo y perfecto para llevar a cualquier parte.





Ingredientes:


- 400 gr de garbanzos cocidos
- 1 cebolla morada pequeña
- medio pimiento rojo
- medio pimiento verde
- 50 gr de aceitunas verdes
- 5 huevos 
- 1 lata grande de atún en aceite de oliva
- 1 cucharada de zumo de limón
- 4 rebanadas de pan de cereales
- Sal



Preparación



Comenzamos preparando los ingredientes principales. Colocamos los garbanzos cocidos en un colador grande, los aclaramos muy bien bajo el chorro de agua fría del grifo para eliminar todo el líquido de la conserva y los dejamos escurrir por completo.


A continuación, nos encargamos de las verduras. Pelamos la cebolla y la picamos en trozos muy pequeños. Lavamos bien los pimientos rojo y verde, retiramos los filamentos blancos y las semillas del interior, y los cortamos finamente en daditos del mismo tamaño. Picamos también las aceitunas verdes de forma menuda.


Para cocer los huevos, los colocamos en un cazo pequeño con agua fría y una pizca de sal, llevándolos a ebullición. Los cocinamos durante 10 minutos desde que el agua empiece a hervir a borbotones. Pasado ese tiempo, los retiramos del fuego y los sumergimos inmediatamente en un recipiente con agua muy fría y hielos para detener la cocción de inmediato. Una vez que estén totalmente fríos, los pelamos con cuidado y los picamos en dados pequeños. Al mismo tiempo, abrimos las latas de atún, escurrimos el aceite por completo y lo desmenuzamos con un tenedor.


Para elaborar la mayonesa casera, cascamos el huevo restante en el fondo del vaso de la batidora. Vertemos todo el aceite de oliva, la sal y la cucharadita de vinagre. Introducimos el brazo de la batidora apoyándolo firmemente en el fondo del vaso y comenzamos a batir a velocidad media sin moverlo en absoluto. 


En el momento en que veamos que la salsa empieza a emulsionar en la base, comenzamos a realizar movimientos muy suaves y lentos de arriba abajo, incorporando el resto del aceite hasta lograr una textura espesa, firme y homogénea.


Pasamos al montaje del plato. Ponemos los garbanzos perfectamente escurridos en un cuenco amplio y los aplastamos ligeramente con la ayuda de un tenedor, buscando que se rompan un poco pero sin llegar a hacerlos puré, para que absorban mejor el aliño. 


Agregamos la cebolla, los pimientos, las aceitunas, los huevos cocidos en daditos y el atún desmenuzado. Añadimos la mayonesa casera y una pizca de sal al gusto, removiendo todo con una espátula mediante movimientos envolventes hasta que todos los componentes queden perfectamente integrados y cubiertos.


Tapamos el cuenco herméticamente con film transparente de cocina y lo introducimos en la nevera durante un mínimo de 30 minutos. Este reposo es fundamental para que la ensaladilla adquiera una temperatura muy fresca y los sabores se asienten por completo.


Finalmente, distribuimos la ensaladilla de garbanzos bien fría en los platos de servicio o en cuencos individuales, y la acompañamos con unas tostadas crujientes de pan de cereales.

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