En esta receta, logramos que las patatas queden tiernas y melosas al cocinarse lentamente en una salsa verde tradicional, llena de sabor gracias al ajo, el buen aceite de oliva y la abundancia de perejil fresco. El huevo duro, coronando el plato, aporta la textura y el contraste perfectos. Es una opción sencilla, económica y deliciosa, ideal para un almuerzo familiar que reconforta el alma y el paladar, transportándonos a la cocina de siempre.
Ingredientes:
- 800 grde Patatas
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 cucharada de Harina
- 2 Huevos
- 1 ramita de Perejil
- 3 cucharadas de Aceite De Oliva
- Pimienta
- Sal
- 1 Cebolla
- 2 Ajos
- 1 cucharada de Harina
- 2 Huevos
- 1 ramita de Perejil
- 3 cucharadas de Aceite De Oliva
- Pimienta
- Sal
Preparación
Cocemos los huevos en agua con sal 10 minutos. Pasado ese tiempo, los sacamos del agua y los refréscamos con agua fría, los pélamos y los lávamos.
Pelamos las patatas, las lávamos y las córtamos en rodajas gruesas. Pelamos la cebolla y la pícamos menuda.
Pelamos los ajos y los sofreimos en una cazuela con el aceite hasta que empiecen a tomar color. Cuando loes tengamos doraditos, los retíramos con la espumadera, y en el mismo aceite añadimos la cebolla y la rehógamos hasta que esté blandita y transparente.
Cuando tengamos la cebolla bien pochada, incorporamos las patatas y la harina, salpimentamos y las cubrimos con agua caliente.
Dejamos cocer durante 15 minutos. Mientras, preparamos un majado con los ajos y el perejil lavado y picado. Lo diluimos con un poco del caldo de cocción, lo añádimos a la cazuela y cocemos 5 minutos más.
Servimos las patatas calientes, con su salsa y el huevo duro picado.
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