Es un plato contundente y lleno de personalidad, ideal para sorprender en una comida especial y disfrutar de un contraste de texturas que conquista desde el primer momento.
Ingredientes:
- 8 patatas grandes
- tomillo
- aceite de oliva
- sal
- pimienta negra
Preparación
Pelamos las patatas, las lávamos y cortamos los extremos. Con ayuda de un cortapastas en forma de tubo, cortamos unos cilindros de patata de 5 cm de grosor y 6 cm de alto.
A continuación, con ayuda de un sacacorazones, hacemos unos orificios laterales y después, con el mismo sacacorazones, hacemos un hueco en el centro de los cilindros para colocar el relleno.
Confitamos las patatas sumergiéndolas en aceite de oliva y calentándolas a fuego suave, en torno a los 120º C, hasta que los cilindros de patata estén tiernos. Una vez tiernos, los sácamos y los déjamos escurrir sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
Calentamos el rabo de toro cocinado y separamos la carne de la salsa. Por un lado, colamos y reservamos la salsa y por otro, separamos la carne de los huesos, la desmenúzamos, la pícamos y la introdúcimos en una manga pastelera.
Rellenamos los cilindros de patata con la carne de la manga pastelera dejando un pequeño copete por arriba y los calentamos en el horno a 180º C durante 10 minutos.
Calentamos la salsa reservada y la repártimos sobre los platos de servir, colocamos los cilindros de patata sobre la salsa y condimentamos con sal y pimienta negra recién molida.
Decoramos con unas hojitas de tomillo por encima y servimos.
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