Las patatas a la carbonara son una versión diferente y muy sabrosa de la clásica salsa carbonara. Sustituimos la pasta por patatas fritas y las cubrimos con una cremosa salsa de nata, beicon, cebolla y champiñones, terminando con queso gratinado. Un plato contundente y perfecto para disfrutar recién salido del horno.
Ingredientes:
- 4 patatas medianas
- 200 ml de nata para cocinar
- 6 lonchas de bacón
- 2 cebollas pequeñas
- Un puñado de champiñones
- Queso rallado para gratinar
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra molida
Preparación
Lavamos y pelamos las patatas y las cortamos en tiras.
Calentamos abundante aceite en una sartén y freímos las patatas comenzando a fuego medio para que se hagan por dentro. Cuando estén tiernas, subimos el fuego y dejamos que se doren.
Retiramos las patatas y las dejamos escurrir sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Mientras se fríen las patatas, preparamos la salsa. Limpiamos los champiñones y los cortamos en láminas. Pelamos las cebollas y las picamos finamente y cortamos el beicon en tiras.
Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos la cebolla junto con los champiñones. Cuando estén tiernos, incorporamos el beicon y lo cocinamos hasta que esté dorado.
Añadimos la nata, salpimentamos y dejamos cocinar a fuego suave hasta que la salsa reduzca ligeramente y quede cremosa.
Precalentamos el horno a 200° C.
Colocamos las patatas fritas en una fuente apta para horno y repartimos por encima la salsa carbonara.
Cubrimos con abundante queso rallado y gratinamos en el horno hasta que la superficie esté dorada y el queso bien fundido.
Servimos inmediatamente.
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