Una combinación ganadora para cerrar el lunes en Secretos de cocina de la abuela. El truco está en el equilibrio: la jugosidad del roast beef rosado, el punto punzante de los pepinillos y ese toque agridulce de la mostaza y miel que lo amarra todo. Una tosta con presencia, rápida de montar y con un sabor que parece de restaurante de lujo. ¡Un festival de texturas en cada mordisco!
Ingredientes:
- 4 rebanadas grandes de hogaza
- 250 gr de Roast Beef
- 2 cucharadas soperas de mostaza de Dijon
- 1 cucharada generosa de miel.
- 4 pepinillos agridulces grandes laminados.
- Un puñado generoso de rúcula
- 4 pepinillos agridulces grandes laminados.
- Un puñado generoso de rúcula
Preparación
En un cuenco pequeño, mezclamos la mostaza con la miel. Removemos con energía hasta que emulsione y quede una crema brillante. Si la quieres más fluida, añade unas gotas de limón.
Tostamos las rebanadas de pan hasta que estén doradas y crujientes por fuera pero tiernas por dentro.
Untamos cada tosta con una capa generosa de la salsa de mostaza y miel. Colocamos encima unas hojas de rúcula para dar frescor y color.
Disponemos las lonchas de roast beef sobre la rúcula. No las ponemos planas; las arrugamos un poco para que la tosta gane volumen y presencia.
Colocamos las láminas de pepinillo intercaladas con la carne.
Terminamos con un último hilo de salsa por encima y un toque de pimienta negra recién molida.
Servimos enseguida.
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