Transformamos la clásica patata asada en un bocado de lujo. El secreto está en su relleno de jamón y queso, coronado con un soufflé que sube en el horno hasta quedar dorado y ligero como una nube. Una receta reconfortante, vistosa y con ese sabor casero que nunca falla. ¡Directas del horno a la mesa!
Ingredientes:
- 4 patatas asadas
- 50 gr de jamón cocido cortado en daditos
- 75 gr de queso cheddar rallado
- 2 huevos
- aceite
- sal
- pimienta
Preparación
Precalentamos el horno a 180° C.
Separamos las claras de las yemas de los huevos. Cortamos las patatas a lo largo y las vaciamos con una cuchara, dejando un pequeño borde para que mantengan la forma. Chafamos la pulpa con un tenedor y la mezclamos con el jamón, 50 gr de queso cheddar, las yemas, sal y pimienta.
Con unas varillas eléctricas, montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Deben quedar firmes, de manera que al dar la vuelta al bol no se caigan.
Las incorporamos poco a poco al relleno con movimientos envolventes, para evitar que pierdan volumen y conseguir esa textura aireada tan especial.
Rellenamos las patatas con la mezcla y espolvoreamos con el queso restante.
Las hornéamos durante 15 minutos, hasta que el soufflé se infle y se dore ligeramente por encima.
Las servimos inmediatamente, antes de que el soufflé baje.

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