Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Brócoli al ajillo



Olvídate del brócoli aburrido. Esta receta transforma una verdura sencilla en un bocado lleno de sabor gracias al toque dorado del ajo y un buen aceite de oliva virgen extra. Crujiente, sano y equilibrado, es el acompañamiento ideal para cualquier plato.



Ingredientes:


- 1 brócoli grande 
- 6 dientes de ajo grandes 
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- 4 gr de sal 
- 50 ml de agua para la cocción al vapor
- Una pizca de cayena o guindilla seca entera 



Preparación



Empezamos limpiando el brócoli, retirando las hojas exteriores y separándolo en ramilletes medianos. Lavamos bien bajo el grifo y reservamos mientras ponemos una olla con agua y sal al fuego.

Ponemos una sartén grande con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y salteamos el brócoli con una pizca de sal durante dos minutos a fuego medio, para sellar la verdura. Luego añadimos la mitad de un vaso de agua. Cuando el agua rompa a hervir tapamos con la tapadera de la sartén y lo cocemos durante unos 4 o 5 minutos al vapor, lo justo para que quede tierno pero firme. 

Lo sacamos de la sartén y lo escurrimos bien si fuese necesario. Reservamos.

Pelamos los ajos y los laminamos finos. En la misma sartén calentamos el aceite de oliva virgen extra a fuego medio y añadimos los ajos junto con la guindilla o cayena (de manera opcional) si nos gusta ese toque picante.

Dejamos que los ajos se doren poco a poco, sin prisas y vigilando para que no se quemen, porque amargarían el plato. Cuando empiezan a coger color, incorporamos el brócoli escurrido a la sartén y salteamos todo junto durante un par de minutos. 

Movemos con cuidado para que se impregne bien del aceite, probamos el punto de sal, ajustamos de sal si hace falta y apagamos el fuego. 

Servimos inmediatamente, con el aceite bien repartido y los chips de ajos bien visibles, que aquí son parte importante del plato.


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