La combinación del queso gorgonzola, el jamón curado y las nectarinas aporta un equilibrio perfecto entre sabores intensos y un toque afrutado. Sobre una base crujiente, estas mini pizzas se convierten en un bocado original y muy apetecible. Son ideales para servir como aperitivo, en una cena informal o para sorprender con una receta diferente y llena de contrastes.
Ingredientes:
- 2 cebollas
- 100 gr de queso gorgonzola
- 80 gr de jamón curado
- 2 nectarinas
- 40 gr de queso emmenthal rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre balsámico de Módena
- Pimienta negra recién molida
Preparación
Precalentamos el horno a 220º C.
Pelamos las cebollas, las cortamos en juliana fina y las pochamos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas.
Repartimos la cebolla sobre las bases de las minipizzas y distribuimos el queso gorgonzola desmenuzado.
Añadimos el jamón curado en virutas y las nectarinas cortadas en rodajas finas. Espolvoreamos el queso emmental rallado por encima.
Horneamos durante 10-12 minutos, hasta que las bases estén doradas y el queso fundido.
Antes de servir, rociamos con unas gotas de vinagre balsámico de Módena y terminamos con un poco de pimienta negra recién molida.

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