La sobrasada y la miel forman una combinación sorprendente, donde el sabor intenso y ligeramente especiado del embutido se equilibra con el dulzor de la miel. Sobre una base crujiente y con mozzarella fundida, el resultado es una pizza sencilla, original y llena de contrastes.
Ingredientes:
Para la masa
- 200 ml de agua templada
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de miel o azúcar
- 10 gr de levadura fresca
Para el relleno
- Salsa de tomate al gusto
- 200 gr de mozzarella en lonchas o rallada
- 6 rodajas de sobrasada
- Miel al gusto
Preparación
Mezclamos la harina con el agua templada, la levadura desmenuzada, el aceite de oliva, la sal y la miel o el azúcar. Amasamos hasta obtener una masa lisa y elástica. Formamos una bola, la cubrimos con un paño y la dejamos reposar hasta que doble su volumen.
Precalentamos el horno a 250 ºC.
Estiramos la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y la colocamos sobre una bandeja cubierta con papel de horno.
Extendemos una capa de salsa de tomate, repartimos la mozzarella y colocamos la sobrasada por encima.
Bajamos la temperatura del horno a 200 ºC y horneamos durante unos 15 minutos, o hasta que la masa esté dorada y el queso fundido.
Retiramos la pizza del horno y añadimos un hilo de miel por encima justo antes de servir.
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