Te adelanto que la receta es tan sencilla que te saldrá bien hasta la primera vez. Basta con unos cuantos ingredientes básicos y un poco de maña para cortar las patatas sin llegar hasta el fondo, que ahí está el truco.
Ingredientes:
- 8 Patatas amarillas medianas
- 4 Tomates
- 4 lonchas de Fiambre De Pavo
- 4 lonchas de Queso tierno
- 2 Ajos
- 1 ramita de Romero
- unas hojas de Tomillo
- 1 cucharadita de Orégano
- 2 cucharadas de Aceite De Oliva
- Sal
- Pimienta
Preparación
Lavamos bien las patatas, porque las vamos a hornear con piel. Con un cuchillo bien afilado, las hacemos unos cortes finos a lo ancho, como si fueran un acordeón, pero sin llegar hasta el final. Un truco útil es poner la patata entre dos cucharas de madera para que hagan tope y así evitar que el cuchillo atraviese la patata.
Lavamos también los tomates y los cortamos en rodajas muy finas.
Entre lámina y lámina de cada patata, colocamos una rodaja de tomate, trocitos de lonchas de queso y porciones de fiambre de pavo. La idea es que cada capa tenga un poco de cada ingrediente para que, al hornear, los sabores se mezclen y el queso se funda a la perfección.
Pelamos y picamos los ajos muy pequeños. Lavamos y secamos el tomillo y el romero para que mantengan todo su aroma.
Colocamos las patatas en una fuente refractaria con espacio suficiente para que circule el calor. Las salpimentamos al gusto, las regamos con el aceite de oliva y espolvoreamos los ajos picados, el orégano y las hierbas aromáticas por encima.
Horneamos a 200º C durante unos 45 minutos o hasta que las patatas estén doradas y tiernas. Si quieres que queden más crujientes, enciende el grill los últimos 5 minutos.
Servimos bien calientes.

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