Una pizza de estilo italiano, ligera y muy aromática. El contraste entre el calor de la base recién horneada, el jamón curado, la rúcula fresca y el toque final de aceite de oliva la convierte en una opción elegante y deliciosa.
Ingredientes:
- 120 gr de Tomate triturado natural
- 2 gr de Sal fina
- 10 gr de Aceite de oliva virgen extra
- 120 gr de Mozzarella rallada
- 80 gr Jamón curado tipo prosciutto
- 30 gr de Rúcula fresca
- 20 gr de Parmesano en lascas
- Pimienta negra recién molida al gusto
Preparación
Precalentamos el horno a 220° C con calor arriba y abajo. La bandeja también la colócamos dentro para que esté bien caliente.
Estirar la masa sobre papel de horno hasta obtener un círculo fino, dejando un borde ligeramente más grueso para que quede aireado.
Mezclamos el tomate triturado con la sal y 5 gr de aceite. Extendemos una capa fina sobre la masa, sin llegar al borde.
Repartimos la mozzarella de forma uniforme, bien escurrida para evitar exceso de humedad.
Horneamos durante 13 minutos, hasta que la base esté dorada y el queso fundido y ligeramente tostado.
Sacamos la pizza del horno y colocamos inmediatamente el jamón curado, la rúcula y las lascas de parmesano. El calor residual realzará los aromas sin cocinar en exceso los ingredientes.
Añadimos el resto del aceite de oliva y un poco de pimienta negra.
Servimos enseguida
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