La combinación de calabaza asada, queso azul y burrata convierte esta pizza en una receta llena de contrastes. La dulzura de la calabaza se equilibra con el intenso sabor del queso azul, mientras que la burrata aporta una textura cremosa que se funde con el resto de ingredientes. La rúcula, añadida al final, le da un toque fresco que completa cada bocado. Es una pizza diferente a las más tradicionales, perfecta para disfrutar de una cena especial o sorprender con una receta original y muy fácil de preparar. Con una base fina y crujiente, el resultado es una pizza llena de sabor que conquistará a quienes disfrutan de las combinaciones de quesos y verduras asadas.
Ingredientes:
- 1 masa para pizza rectangular
- 325 gr de calabaza asada con especias
- 80 gr de queso azul
- 1 burrata (unos 150 gr)
- Rúcula al gusto
Preparación
Precalentamos el horno a 220º C.
Cortamos 125 gr de la calabaza asada en dados y trituramos el resto hasta obtener una crema suave.
Extendemos la masa sobre el papel de horno o una bandeja y repartimos la crema de calabaza sin llegar a los bordes. Distribuimos el queso azul desmenuzado y los dados de calabaza por toda la superficie.
Horneamos durante 15-16 minutos, o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Retiramos la pizza del horno, repartimos la burrata en trozos y terminamos con unas hojas de rúcula antes de servir.

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