Es el típico cóctel que sorprende porque parece tan simple y, sin embargo, cada sorbo es un placer. Ideal para un aperitivo, para acompañar unas tapas o para disfrutar en la terraza mientras escuchas música y charlas con amigos.
Ingredientes:
- 50 ml de vodka
- 1 lima
- 2 cucharaditas de azúcar moreno
- Hielo picado
- Soda
Preparación
Lavamos muy bien la lima para eliminar cualquier residuo y cortamos en cuatro gajos. Es importante que estén limpios, porque parte de la cáscara entra en contacto con el azúcar y aporta sabor.
Ponemos los gajos de lima en un vaso resistente, preferiblemente de boca ancha, y añadimos dos cucharaditas de azúcar moreno
Con un mortero, machacamos los gajos de lima hasta que suelten todo el jugo. No hace falta pulverizar la piel, solo romper los gajos y mezclar con el azúcar.
Añadimos vodka al vaso y removemos suavemente para integrar los sabores sin perder el efecto de la lima machacada. Dependiendo del gusto, podemos ajustar la cantidad de vodka, pero no demasiada para no perder frescura.
Llenamos el vaso con hielo picado hasta el borde. El hielo mantiene el cóctel frío, alarga su duración y suaviza el alcohol sin perder sabor.
Opcionalmente, añadimos un chorrito de soda o agua con gas. Esto hace que el cóctel sea más ligero y refrescante, con un toque burbujeante muy agradable al beber.
Decoramos con un gajo de lima o rodaja fina en el borde del vaso. Esto no solo queda bonito, sino que aporta un extra de aroma a cada sorbo.
Servimos inmediatamente, sin remover la capa de hielo, para que la bebida conserve su frescura y se mantenga fría hasta el último sorbo.

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