Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Calabacines rebozados y crujientes


 


Los calabacines rebozados y crujientes son la prueba de que las recetas más sencillas pueden convertirse en un auténtico bocado irresistible. Dorados por fuera, tiernos por dentro y con ese punto crujiente que engancha desde el primer mordisco, son perfectos como entrante, guarnición o picoteo informal.




Ingredientes:



- 2 calabacines
- 2 huevos
- 4 cucharadas de harina de trigo
- 140 gr de pan rallado grueso o panko
- 60 gr de queso parmesano rallado
- 3 dientes de ajo
- 4 ramas de perejil fresco
- Aceite de oliva



Preparación




Lavamos el calabacín y le cortamos los dos extremos. Si no nos gusta la piel, podemos pelarlo pero podemos comerlo perfectamente también con piel.

Cortamos el calabacín en rodajas de unos 4 mm de grosor y las sazonamos con una pizca de sal. Las dejamos sobre papel absorbente para que según vayan sudando su agua, la vayan desechando. 

Batimos el huevo junto con el ajo machacado y el perejil finamente picado. 
Mientras el aceite se va calentando en la sartén, rebozamos las rodajas de calabacín primero por harina y después por la mezcla del huevo. 

Las freímos hasta que queden doradas y las vamos sacando y dejando sobre papel absorbente para que escurran el exceso de aceite.

Servimos enseguida.

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