Un bocado muy completo perfecto para una comida por su contundencia, y que como es habitual en este tipo de sándwich que llevan el queso fundido resulta conveniente prepararlo en el momento de degustarlo.
Ingredientes:
- 8 rebanadas de Pan de hogaza
- 200 gr de Mortadela de Bolonia
- 240 gr de Queso San Simón Da Costa
- Mostaza de Dijon
- Pimienta negra molida
- Sal
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación
Comenzamos preparando la cebolla. Pelamos y cortamos en juliana fina o picamos en cubos no muy pequeños.
Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto y añadimos la cebolla. Removemos bien.
Cuando empiece a dorarse, salamos y bajamos el fuego a potencia baja-media.
Cocinamos la cebolla removiendo de vez en cuando durante al menos 45 minutos.
Se irá dorando y reduciendo su volumen, hasta que comienza a coger el tono tostado típico de la caramelización.
Continuamos su cocción hasta tener el punto deseado. Reservamos.
Cortamos el pan en rebanadas no muy finas. Untamos una capa de cada unidad con mostaza y disponemos encima porciones de queso San Simón sin corteza.
Repartimos la cebolla caramelizada, la mortadela y un poco más de queso.
Salpimentamos y tapamos con las otras rebanadas.
Pintamos ligeramente con aceite o con mantequilla las caras exteriores del pan y cocinamos a la plancha en una sartén antiadherente a temperatura media por ambos lados.
El pan tiene que estar tostado al gusto por fuera y el queso fundido.
Servimos enseguida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario