Dos platos en uno, para que no tengas que decidir entre tus comidas favoritas. Y lo mejor, si te salen muchas croquetas, puedes congelarlas en una bolsa de congelación.
Ingredientes:
- 5 cucharadas soperas de harina
- 3 cucharadas soperas de harina de maíz o maicena
- 2 cucharadas de aceite
- 2 cucharadas de mantequilla
- 1 cebolla
- ½ litro de leche entera
- ½ litro de caldo de pescado
- Sal
- Pimienta blanca
- Nuez moscada
Preparación
Calentamos el aceite en una cazuela o sartén. Añadimos la pimienta blanca.
Pelamos diez dientes de ajos, los cortamos en rodajas y los añadimos a la sartén.
Cuando los ajos comiencen a cambiar de color, añadimos las gambas y un poco de sal.
Dejamos al fuego hasta que las gambas cambien de color (no más de un par de minutos). Y Las apartamos.
Ponemos el aceite en una sartén profunda y sofreímos la cebolla. Añadimos mantequilla y cuando esté derretida, incorporamos la harina.
Una vez que veamos la harina tostada, incorporamos el caldo de pescado mezclado con la leche y reservamos una pequeña parte para disolver la Maicena.
Añadimos las gambas al ajillo cocinadas previamente y, sin parar de batir, incorporamos la Maicena disuelta en el caldo frío que habíamos reservado.
En cuanto rompa a hervir, reservamos en un bol y cubrimos la mezcla con Film Transparente de cocina y dejamos enfriar.
Una vez fría se habrá formado una masa con la que hacemos formas de croquetas.
Para ello cogemos porciones de masa, redondeamos, las pasamos por harina, posteriormente por huevo batido y, por último, por pan rallado.
Cuando tengamos todas las croquetas, podemos freírlas en abundante aceite caliente o guardarlas en bolsas de Congelación para freír otro día.

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