Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

🍞 Tostas con cebolla caramelizada, roquefort y nueces 🍞

 


Cuando pruebes esta tosta y veas lo fácil que es hacerla, no faltará nunca en tu mesa de aperitivos. 







Ingredientes:



- Media barra de pan
- 90 gr de Queso Roquefort
- Nueces picadas
- 2 cucharaditas de Mantequilla
- 2 Cebollas
- Aceite De Oliva
- Sal
- 2 cucharadas de Azúcar




Preparación




Pelamos y cortamos las cebollas en juliana fina y las ponemos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva. Añadimos una pizca de sal para que suelten su agua y pochamos durante 30 minutos a fuego medio-alto. 

La clave aquí es remover de vez en cuando para que la cebolla se cocine de manera uniforme y se ablande sin llegar a quemarse.

Cuando la cebolla esté casi lista, es decir, unos 10 minutos antes de terminar la cocción, añadimos el azúcar para caramelizarla. Removemos bien para que se distribuya y caramelice de manera homogénea. 

Una vez lista, retiramos la cebolla del fuego y la dejamos enfriar. Este paso es fundamental porque el azúcar le dará a la cebolla el sabor dulce que necesitas para suavizar el roquefort.

Cortamos el pan en rebanaditas finas y las colocamos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Las metemos en el horno unos 8 minutos a 200º C, que no lleguen a cambiar de color.

En un bol, desmenuzamos el queso roquefort con un tenedor. Para darle cremosidad y suavidad a este, vamos a mezclarlo con un poco de mantequilla fundida. Mezcla ambos en un cuenco hasta obtener una pasta cremosa.

 Esta combinación hará que el queso sea más fácil de untar y le dará la textura suave que tan bien le va a la tosta.

Una vez que tengamos lista la mezcla de queso y la cebolla caramelizada, ya puedes empezar a montar tus tostas . Unta cada tostada con una generosa capa de la mezcla de roquefort y mantequilla. 

Luego, colocamos una pequeña cantidad de cebolla caramelizada encima. No necesitas mucha cantidad, ya que la cebolla tiene un sabor intenso y su función es equilibrar el roquefort, no taparlo.

Finalmente, decoramos cada tosta con unos trocitos de nuez. La nuez aportará ese toque crujiente y un sabor que combina de maravilla con el resto de ingredientes.

 Además, le da una presentación bonita y apetecible a cada bocado. Las servimos en una bandeja antes de que se enfríe el pan.

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