Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Risotto de alcachofa y beicon




Prepara un plato de arroz cremoso y lleno de sabor, un risotto perfecto sin mucha complicación, con alcachofas, beicon y el toque del parmesano.





Ingredientes:




- 320 gr de arroz
- 3 alcachofas
- 100 gr de beicon
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 copa de vino blanco
- 1 litro de caldo de pollo o de ave
- 2 cucharadas de aceite
- 20 gr de mantequilla
- 50 gr de queso parmesano rallado
- sal
- pimienta
- perejil



Preparación





Limpiamos las alcachofas y las cortamos en láminas finitas. Cortamos el beicon en tiras pequeñas, picamos también la cebolla y los ajos. Calentamos el caldo de pollo o ave. En una cazuela amplia, calentamos el aceite de oliva a fuego medio. 

Añadimos el beicon, la cebolla, los ajos y las alcachofas y los sofreímos durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando hasta que la cebolla esté transparente y las alcachofas bien tiernas.

Incorporamos el arroz a la cazuela y sofreímos durante 2 minutos más, acordándonos de no dejar de remover para que el arroz se impregne bien de los sabores del sofrito. Añadimos la copa de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol mientras seguimos removiendo.

A continuación, comenzamos a añadir el caldo caliente poco a poco, un cucharón cada vez, y no dejamos de remover para que el arroz absorba todo el líquido. Repetimos el proceso hasta que el arroz esté en su punto, tardará de 18 a 20 minutos.

Cuando el arroz esté cremoso y también al dente, retiramos la cazuela del fuego y añadimos la mantequilla y el queso parmesano rallado. Removemos bien hasta que todo quede bien ligado y el risotto adquiera una textura aún más suave y cremosa. Después ajustamos el punto de sal y pimienta al gusto.

Servimos el risotto caliente y decorado con perejil o cebollino fresco picado.


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