La combinación de las burbujas dulces y refrescante con la potencia del sabor del vino lo convierte en un refresco que le gusta a todo el mundo.
Ingredientes:
- 500 ml de vino tinto
- 500 ml de vuestra gaseosa preferida
- Un chorrito de vermut blanco o tinto
- Rodajas de limón y de naranja
- Hielo frappé o hielo normal
- 500 ml de vuestra gaseosa preferida
- Un chorrito de vermut blanco o tinto
- Rodajas de limón y de naranja
- Hielo frappé o hielo normal
Preparación
Elegimos un tinto joven de calidad y que esté bien de precio. No tiene que ser un crianza, pero tampoco un vino de tetrabrik.
Antes de empezar debemos meter en la nevera tanto el vino como la gaseosa. Las bebidas tienen que estar bien frías antes de preparar el tinto de verano. De lo contrario se va a aguar rápidamente.
Lo servimos en un vaso grande y de boca bien abierta como los de sidra o una copa balón. Si puedes mételo en el congelador al menos media hora antes, que esté helado. Este truco para mí es imprescindible.
Sacamos el vaso del congelador y lo llenamos con mucho hielo, ponemos una rodaja de naranja y otra de limón, echamos primero el vino elegido hasta la mitad del vaso y luego la gaseosa.
Aunque se suele usar vino y gaseosa a partes iguales, si lo quieres más flojo, puedes llenar sólo un tercio del vaso con vino.

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