Cocinar no es solo seguir una receta, es ponerle ganas, tiempo y un poquito de corazón a cada ingrediente. En estas páginas comparto contigo el arte de disfrutar de la buena mesa y de los sabores que nos han acompañado siempre.
🍴 Mi cocina es un punto de encuentro, el lugar donde se comparten confidencias y se crean recuerdos. Preparar estos platos es una de las formas de cuidar a los míos y ahora, a través de este blog, también de compartir un pedacito de mi mesa contigo. 🍴

Huevos rotos con gulas al ajillo



Las gulas funcionan a la perfección con la mezcla de huevos fritos y patatas, ya que complementan de manera deliciosa esta elaboración tradicional. Con un poco de pan tierno, notarás el placer de los comensales cada vez que se lleven un bocado a la boca.




Ingredientes:


- 1 kg de patatas
- 6 huevos camperos 
- 2 cebollas grandes
- Sal 
-  pimienta  recién molida
- Aceite de oliva virgen extra
- 200 gr de gulas 
- 2 dientes de ajo
- 1 guindilla (opcional)
- 1 cucharada de miel




Preparación


Pelamos las patatas, las lavamos en agua fría y las cortamos en rodajas, como si fuesen patatas panaderas.

Secamos las patatas con papel absorbente de cocina y reservamos.

Ponemos una sartén bien grande al fuego con el aceite de oliva.

Calentamos el aceite, echamos un pedazo de patata y cuando salgan burbujas añadimos el resto.

Freímos a fuego medio durante unos 10-12 minutos aproximadamente.

Retiramos las patatas con una espumadera y las escurrimos bien. Salpimentamos y reservamos en una fuente.

Tenemos que pelar la cebolla y cortarla en rodajas muy finas. En la misma sartén que hemos utilizado para freír las patatas añadimos un poco de aceite de oliva. Siempre a fuego bajo añadimos toda la cebolla.

Cuando veamos que empieza a soltar agua subimos un poco la temperatura para que se dore.

Bajamos el fuego y salpimentamos, removemos con una cuchara de madera durante unos 5 minutos y añadimos 1 cucharada grande de miel.

Removemos para que se caramelice y cuando veamos que la miel se está pegando a la cebolla retiramos a un plato.

El punto clave de la receta está en los huevos. Añadimos a la misma sartén 1 cucharada de aceite de las patatas y freímos los huevos sin que terminen de cuajarse. No deben quedar muy hechos (la yema debe quedar líquida)

Añadimos a la sartén la cebolla y patatas y rompemos los huevos con una cuchara de madera.

Sólo nos queda preparar las gulas. Picamos los dientes de ajo en trozos muy pequeños.

Vertemos un buen aceite a la cazuela y sofreímos el ajo a fuego lento durante 1 minuto.

Introducimos las gulas y removemos todo con suavidad para mezclar los sabores durante unos 2 minutos.

Añadimos una pizca de cayena molida para darle el gusto picantón al plato, este paso es opcional. Echamos sal y pimienta.

Presentamos estos magníficos huevos rotos en un gran plato coronando la receta con las gulas al ajillo.




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