Crujientes por fuera y con un relleno rico y cremoso por dentro, estos llamativos rollitos son ideales para ir abriendo boca antes de los platos principales. Incluso se pueden tomar de pie, antes de sentarse a la mesa, ya que se cogen con solo dos dedos y se comen en un par de mordiscos.
Ingredientes:
- 200 gr de bacalao desalado
- 4 patatas medianas
- 200 ml de leche
- 2 dientes de ajo
- Cebollino
- Aceite de oliva
- Sal
- 12 obleas para empanadillas
Preparación
Enrollamos las hojas de oblea, de una en una, en moldecitos metálicos con forma de tubo, procurando que se peguen para que no se desprendan.
Los freímos en abundante aceite hasta que estén dorados. Retiramos con una espumadera y dejamos escurrir unos instantes sobre papel de cocina. Retiramos el molde cuando estén fríos y reservamos.
Pelamos las patatas, las lavamos y cortamos en dados. Los cocemos en una olla con agua salada hasta que estén blanditos, entonces los escurrimos.
Lavamos el bacalao y secamos. Lo ponemos en una cazuela, añadimos la leche y los dientes de ajo lavados y ligeramente aplastados, y llevamos a ebullición. Dejamos cocer unos minutos hasta que el pescado esté blanquecino, entonces lo colamos, reservamos el líquido.
Retiramos la piel y las espinas del bacalao y desmenuzamos la carne. Lo añadimos a las patatas y, con un tenedor, machacamos estos ingredientes, mientras vamos añadiendo la leche. Mezclamos hasta que obtengas una crema y ajustamos de sal.
Espolvoreamos con un par de tallos de cebollino lavados y picados, y ponernos esta preparación en una manga pastelera de boquilla lisa y pequeña.
Introducimos la brandada dentro de los rollitos con ayuda de la manga pastelera, los ponemos en una fuente y servimos, espolvoreados con un poco más de cebollino picado.
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