La pizza de sobrasada y miel es una combinación deliciosa para quienes disfrutan de los contrastes entre sabores salados y dulces. La sobrasada aporta intensidad, la mozzarella funde y suaviza el conjunto, y la miel añade un toque dulce irresistible. Todo ello sobre una masa casera crujiente por fuera y tierna por dentro. Una pizza diferente, perfecta para una cena informal o para sorprender con una receta original.
Ingredientes:
Para la masa
- 125 gr de harina de fuerza
- 125 gr de harina de trigo
- 200 ml de agua templada
- 10 gr de levadura fresca
- ½ cucharadita de miel
- ½ cucharadita de aceite de oliva
- Una pizca de sal
Para la pizza
- 5 rodajas de sobrasada
- 150 gr de queso de cabra en rulo
- 4 cucharadas de tomate frito
- Miel al gusto
- Tomillo fresco (opcional)
Preparación
Comenzamos preparando la masa. Mezclamos las dos harinas en un bol y reservamos. En otro recipiente ponemos el agua templada, la miel, el aceite de oliva, la levadura fresca desmenuzada y cinco cucharadas de la mezcla de harinas. Removemos hasta integrar los ingredientes y dejamos reposar durante 20 minutos.
Añadimos el resto de la harina y la sal. Amasamos durante unos 10 minutos, hasta conseguir una masa elástica y homogénea. Formamos una bola, la colocamos en un recipiente ligeramente engrasado y la tapamos con un paño limpio. Dejamos reposar hasta que doble su volumen, aproximadamente una hora, dependiendo de la temperatura ambiente.
Cuando la masa haya levado, la colocamos sobre la superficie de trabajo y presionamos suavemente para quitar parte del aire. Dejamos reposar 10 minutos y la dividimos en dos porciones para preparar dos pizzas. Estiramos cada porción con las manos, dejando los bordes ligeramente más gruesos, y las dejamos reposar tapadas durante otros 15-20 minutos.
Precalentamos el horno a 250° C, con calor arriba y abajo. Colocamos las bases sobre una bandeja de horno y repartimos el tomate frito por la superficie, dejando los bordes libres.
Cortamos el rulo de queso de cabra en rodajas y las distribuimos sobre el tomate. Añadimos la sobrasada repartida por toda la pizza
Horneamos durante unos 8-12 minutos, dependiendo del horno y del grosor de la masa, hasta que los bordes estén dorados y el queso fundido. Si preparamos las pizzas por separado, repetimos el proceso con la segunda.
Sacamos las pizzas del horno y, mientras todavía están calientes, añadimos unos hilos de miel al gusto. Terminamos con un poco de tomillo fresco si nos gusta y servimos inmediatamente.
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