La liebre queda especialmente sabrosa cuando la cocinamos lentamente, dejando que la carne se haga poco a poco con el vino, las cebollitas, el tomate y el laurel. Un guiso tradicional, sencillo y lleno de sabor, perfecto para disfrutar de una carne tierna y bien ligada.
Ingredientes:
- 300 gr de cebollitas francesas
- 2 tomates
- 2 zanahorias
- 1 vaso de vino blanco
- 2 hojas de laurel
- Pimienta negra en grano
- Perejil fresco
- Aceite de oliva
- Sal
Preparación
Limpiamos bien la liebre, la troceamos y sazonamos los trozos con sal.
Ponemos un poco de aceite de oliva en una cazuela, preferiblemente de barro, y doramos la liebre durante unos minutos.
Añadimos el vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol. Cubrimos la carne con agua y agregamos las cebollitas francesas peladas, los tomates enteros y las hojas de laurel.
Dejamos cocinar a fuego suave durante unas dos horas, vigilando que no se quede sin líquido y añadiendo un poco más de agua caliente si fuera necesario.
Comprobamos si la carne está tierna y, si todavía necesita más cocción, continuamos cocinándola hasta que esté en su punto.
Cuando la liebre esté tierna, añadimos unos granos de pimienta negra y las zanahorias peladas y cortadas en rodajas. Dejamos cocinar otros 20 minutos, hasta que las zanahorias estén tiernas.
Retiramos del fuego, espolvoreamos con perejil fresco picado y servimos caliente.

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