La combinación de quesos, pera, nueces y miel convierte esta pizza en una deliciosa mezcla de sabores dulces y salados. La cebolla y la mermelada de tomate aportan todavía más matices, mientras que los frutos secos añaden un agradable toque crujiente.
Ingredientes:
Para la masa
- 450 gr de harina de fuerza
- 300 ml de agua templada
- 5 gr de levadura fresca
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de azúcar
- 2 cucharaditas de sal
Para la pizza
- Queso Brie
- Queso Roquefort
- 1 cebolla
- 1 pera
- Nueces
- Pistachos
- Miel
- Mermelada de tomate
Preparación
Comenzamos preparando la masa. Ponemos la harina y la sal en un bol y hacemos un hueco en el centro.
En otro recipiente mezclamos la levadura con el azúcar y el agua templada. Vertemos la mezcla en el hueco de la harina y comenzamos a mezclar. Añadimos el aceite de oliva y amasamos durante unos 10 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica.
Formamos una bola, la colocamos en un bol ligeramente engrasado, cubrimos con un paño y dejamos reposar hasta que aumente de volumen.
Volvemos a trabajar ligeramente la masa y la dejamos reposar durante una hora más en un bol con un poco de aceite de oliva.
Precalentamos el horno a 220º C.
Estiramos la masa y repartimos la mermelada de tomate. Añadimos la cebolla cortada en juliana, la pera en láminas, el queso Roquefort desmenuzado, las nueces y los pistachos.
Horneamos hasta que la masa esté dorada y crujiente.
Retiramos la pizza del horno y colocamos el Brie cortado en trozos sobre la superficie para que se funda con el calor de la pizza. Terminamos con un hilo de miel antes de servir.

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