Esta "Pizza Bianca" es una alternativa sofisticada y deliciosa a la clásica de tomate. El secreto está en la cremosidad de los quesos fundidos combinada con el dulzor natural de la cebolla pochada y el toque crujiente de las nueces.
Ingredientes:
- 100 gr de queso crema (tipo Philadelphia) o Ricota.
- 150 gr de Mozzarella rallada
- 50 gr de queso Gorgonzola
- 2 cebollas grandes dulces.
- Un puñado de nueces peladas
Preparación
Cortamos las cebollas en juliana fina. Las ponemos en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal a fuego muy bajo. Cocinamos durante unos 20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernas y de un color dorado caramelo. No añadimos azúcar, su propio jugo basta.
Extendemos la masa de pizza sobre papel de horno. Untamos una capa fina de queso crema o ricota por toda la superficie.
Repartimos la mozzarella rallada por encima. Luego, añadimos la cebolla caramelizada bien distribuida y terminamos con pequeños trozos de queso gorgonzola y las nueces troceadas.
Con el horno precalentado a 220° C, horneamos la pizza durante unos 12 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujee.
Al sacarla, espolvoreamos un poco de orégano y un hilo de aceite de oliva en crudo.
Servimos caliente.

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