Un plato reconfortante y lleno de sabor, donde el mar y el queso se funden en una combinación intensa, cremosa y perfecta para disfrutar bien caliente.
Ingredientes:
- 1 queso provolone
- Gambones
- 2 huevos
- 3 cucharadas de tomate frito
- 2 ajos
- Pimentón
- Orégano
- Aceite de oliva
- Sal en escamas
Preparación
Ponemos la salsa de tomate en la cazuela de barro y la extendemos con una cuchara. Disponemos encima el queso provolone, espolvoreamos orégano y lo llévamos al horno precalentado hasta que se funda.
Cortamos en láminas unos dientes de ajo y los doramos en una sartén con aceite bien caliente, pero sin que llegue a humear. Agregamos los gambones, les damos unas vueltas para que se doren bien y cuando estén listos, retiramos del fuego y añadimos el pimentón. Mezclamos bien para que todo quede integrado.
En una sartén con aceite, agregamos primero las claras y luego las yemas; de esta manera consigues claras fritas y yemas muy jugosas.
Emplatamos poniendo los huevos sobre el queso fundido. Rematamos agregando los gambones, un poco de su aceite, unos ajitos y escamas de sal.
Servimos enseguida.

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